
Licitación de Alma SADI: 37 empresas presentaron ofertas por 8.335 MW
La convocatoria lanzada para reforzar el sistema eléctrico recibió propuestas por más de 8.300 MW, muy por encima del objetivo inicial fijado por el Gobierno. El proceso apunta a incorporar almacenamiento energético en zonas críticas de la red y atraer inversiones millonarias en distintas regiones del país.
La licitación AlmaSADI, impulsada por la Secretaría de Energía y administrada por Cammesa, despertó una respuesta inédita entre compañías del sector eléctrico. La apertura de sobres técnicos dejó al descubierto un dato contundente: 37 empresas nacionales e internacionales presentaron 235 ofertas para instalar sistemas de almacenamiento con baterías por más de 8.300 MW de potencia, una cifra que supera ampliamente los 700 MW contemplados originalmente en la convocatoria.
El proceso busca sumar respaldo al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) mediante centrales de almacenamiento capaces de operar durante al menos cuatro horas consecutivas. El objetivo oficial es fortalecer la confiabilidad del abastecimiento eléctrico en regiones donde la infraestructura de transporte presenta limitaciones y donde el crecimiento de la demanda comienza a generar presión sobre la red.
Empresas líderes y una participación masiva
Entre las compañías que mostraron mayor actividad en la compulsa se destacaron MSU Energy, que presentó 28 ofertas, y Secco, con 27 iniciativas. También sobresalieron Luz de Tres Picos —subsidiaria de PCR— con 22 proyectos; Genneia con 15; DQD Energy con 13 y Aluar con 11 propuestas.
La lista de participantes incluye además a Teslacom Energía, Energética del Norte, Sixa Energy, Central Puerto, Windearth Patagonia, 360 Energy, YPF Energía Eléctrica y Coral-Corven, entre otras firmas vinculadas al negocio de generación y almacenamiento.
Según un relevamiento elaborado por la consultora AIRES Renewables, dirigida por Diego Werner, la potencia promedio ofertada alcanzó los 35,4 MW. El informe detalla que 78 propuestas corresponden a proyectos de hasta 20 MW y otras 90 iniciativas se ubicaron entre 20 y 40 MW. Además, hubo 50 ofertas con capacidades de hasta 50 MW y 17 proyectos que plantearon centrales de almacenamiento de entre 75 y 150 MW.
“La licitación es un éxito, gran trabajo de Cammesa de identificar nodos, sobre todo en la red de distribución, en donde la necesidad de nueva potencia puede suplir por varios años la falta de líneas de transmisión. La interconexión de un proyecto de media tensión es mucho más simple y barata que en un proyecto de alta tensión, eso beneficia a los proyectos”, destacó Werner.
El especialista también remarcó que la competencia entre empresas podría derivar en valores muy ajustados para el Estado. “Los precios van a ser muy competitivos, el sector de almacenamiento a nivel mundial está en un nivel de madurez que permitirá obtener buenos precios de CAPEX y, dado que ya se licitó AlmaGBA, eso traerá sinergias en OPEX“, sostuvo.
Las regiones con mayor demanda de almacenamiento
La convocatoria prevé la instalación de sistemas BESS —sigla en inglés de Battery Energy Storage Systems— en nodos considerados críticos dentro de distintas regiones del país. Los proyectos se distribuirán entre provincias del NOA, NEA, Cuyo, Centro y Litoral, además de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires por fuera del Área Metropolitana.
Las distribuidoras y transportistas que recibieron más propuestas fueron Secheep, en Chaco, con 42 ofertas; Transba con 37; Enersa, de Entre Ríos, con 32; Trasnoa con 22; y Trasnea con 20 iniciativas. También hubo presentaciones para nodos operados por Transener y Apelp, en La Pampa.
La inversión estimada por el Gobierno para los proyectos que finalmente resulten adjudicados ronda los 700 millones de dólares. El interés empresario aparece vinculado no solo a la necesidad de reforzar el sistema eléctrico, sino también a las oportunidades de expansión de la demanda que podrían generar sectores industriales y mineros.
En ese sentido, Werner señaló que “es una gran posibilidad para el SADI de aumentar la potencia firme en un plazo muy corto, para hacer frente a la nueva demanda de potencia que puede traer el sector minero”. Y agregó: “Entre la potencia que pueden otorgar las baterías (BESS, por sus siglas en inglés) y la velocidad de incorporación de nueva generación que aportan las renovables, es la solución perfecta para afrontar un crecimiento importante de la demanda que traerán aparejados los proyectos de RIGI“.
Cómo seguirá el proceso de adjudicación
El cronograma oficial de AlmaSADI continuará el próximo 9 de junio con la evaluación de las propuestas técnicas incluidas en los sobres “A”. Una semana más tarde, el 16 de junio, Cammesa realizará la calificación formal de esas ofertas.
Posteriormente, el 24 de junio se abrirán los sobres económicos y comenzará el análisis de precios. La adjudicación definitiva de los proyectos ganadores está prevista para el 8 de julio.
La convocatoria establece un tope de remuneración de 12.500 dólares por megawatt por mes para las centrales adjudicadas. Desde la Secretaría de Energía señalaron que la incorporación de baterías permitirá mejorar la capacidad de respuesta del sistema frente a picos de consumo y contingencias operativas.
“El almacenamiento con baterías de última generación permite responder rápidamente ante variaciones de demanda, aportar flexibilidad al despacho y sumar reservas para operar con mayor seguridad, reduciendo la probabilidad de cortes y mejorando la calidad del servicio”, indicaron desde el organismo.

