
Nestlé: producción lechera con foco en sustentabilidad y eficiencia
La compañía presentó por primera vez los resultados de su Plan Lácteo, una iniciativa que involucra a miles de productores y proveedores en más de 40 países. El programa combina reducción de emisiones, agricultura regenerativa, bienestar animal y capacitación para fortalecer la competitividad de una actividad clave para la seguridad alimentaria global.
Nestlé presentó su primer informe global sobre el Plan Lácteo, una estrategia diseñada para impulsar cambios estructurales en uno de los sectores más relevantes para la producción de alimentos. La iniciativa involucra a 130.000 productores de leche, más de 200 proveedores y una extensa red de organizaciones que trabajan junto a la compañía para avanzar hacia sistemas productivos más eficientes y sostenibles.
El programa busca responder a uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la industria: incrementar la producción de alimentos para abastecer una demanda creciente sin profundizar el impacto ambiental asociado a la actividad agropecuaria.
Para alcanzar ese objetivo, la empresa promueve una transformación integral que combina innovación tecnológica, reducción de emisiones, regeneración de los recursos naturales y fortalecimiento económico de los establecimientos productores.
“El Plan Lácteo demuestra que la productividad, la leche de calidad y la sostenibilidad están estrechamente vinculadas y pueden reforzarse mutuamente de forma positiva. A través de nuestro enfoque colaborativo en toda la cadena de valor láctea, estamos trabajando para impulsar este cambio”, afirmó Katja Seidenschnur, responsable de Sostenibilidad del negocio de Nutrición y Salud de Nestlé®.
Según la ejecutiva, el trabajo conjunto con productores y proveedores busca generar herramientas que permitan enfrentar tanto los efectos del cambio climático como las presiones económicas que afectan al sector.
La reducción de emisiones como eje central
Uno de los principales pilares del plan está vinculado a la disminución de los gases de efecto invernadero generados por la actividad lechera. Para ello, Nestlé concentra sus esfuerzos en dos de las principales fuentes de emisiones: la alimentación del ganado y la gestión del estiércol.
La compañía impulsa prácticas que permiten aprovechar esos residuos para generar energía o transformarlos en compost destinado a la producción de fertilizantes. De esta manera, los establecimientos pueden reducir emisiones, disminuir costos operativos y generar nuevas fuentes de ingresos.
A través de su Instituto de Ciencias Agrícolas y en colaboración con universidades, centros de investigación y organismos especializados, la empresa también desarrolla tecnologías orientadas a reducir las emisiones derivadas de la digestión de los animales y de los procesos biológicos asociados al manejo del ganado.
Los resultados obtenidos hasta el momento muestran avances significativos. De acuerdo con los datos difundidos por la compañía, las iniciativas implementadas permitieron alcanzar una reducción del 25% en las emisiones de metano y una disminución del 26% en el total de gases de efecto invernadero generados por su cadena global de abastecimiento lácteo respecto de los niveles registrados en 2018.
Agricultura regenerativa y bienestar animal
Además de las acciones enfocadas en la huella de carbono, el programa promueve la incorporación de prácticas de agricultura regenerativa destinadas a mejorar la salud de los ecosistemas productivos.
Entre las medidas impulsadas figuran la cobertura permanente de los suelos, la reducción de las labores intensivas, la incorporación de árboles dentro de los sistemas productivos y una gestión más eficiente del agua. Estas herramientas buscan fortalecer la fertilidad de los campos, mejorar la capacidad de retención hídrica y favorecer la biodiversidad.
La estrategia también incluye mejoras vinculadas al bienestar animal. La optimización de la alimentación, el seguimiento veterinario permanente y la implementación de sistemas de refrigeración contribuyen a mejorar las condiciones de vida del rodeo y a incrementar la productividad.
Según informó la empresa, durante 2025 más del 34% de las materias primas lácteas utilizadas por Nestlé provinieron de establecimientos que ya aplican prácticas de agricultura regenerativa.
La compañía considera que estas acciones generan beneficios simultáneos para productores, consumidores y medio ambiente, al tiempo que contribuyen a garantizar el acceso futuro a materias primas de calidad.
Capacitación y nuevas oportunidades para los productores
Otro de los ejes del Plan Lácteo apunta al fortalecimiento económico y profesional de los productores. Para ello, Nestlé desarrolla programas de capacitación orientados tanto a aspectos técnicos como a la gestión empresarial de los establecimientos.
Las iniciativas incluyen formación en administración, planificación financiera, manejo de costos y adopción de herramientas digitales para la toma de decisiones. El objetivo es que las explotaciones lecheras incorporen criterios de gestión más modernos y mejoren su capacidad de adaptación frente a un entorno cada vez más desafiante.
“Junto con los agricultores, estamos desplegando soluciones y tecnologías innovadoras que les ayudan a desarrollar resiliencia frente al cambio climático y las presiones económicas, a adquirir capacidades para gestionar sus explotaciones como negocios y a mejorar sus medios de vida”, señaló Seidenschnur.
La compañía sostiene que esta profesionalización resulta clave para garantizar el recambio generacional dentro de la actividad. En un contexto donde muchas economías regionales enfrentan dificultades para atraer nuevos productores, la posibilidad de acceder a mejores ingresos, tecnología y capacitación aparece como un factor determinante para que los jóvenes continúen vinculados al sector.
Enlaces relacionados
Leer el informe: Informe Dairy Plan 2025
Más información sobre el enfoque de abastecimiento de productos lácteos de la compañía: Cadena de suministro láctea

