Las empresas sudamericanas sostienen sus inversiones en sustentabilidad

Las empresas sudamericanas sostienen sus inversiones en sustentabilidad

Las compañías de la región mantienen una fuerte apuesta por proyectos ambientales aun en un contexto de incertidumbre global. Un informe revela que la eficiencia operativa, la estabilidad de los costos energéticos y la competitividad internacional son los principales factores que impulsan estas decisiones.

Las empresas de América del Sur se ubican entre las más decididas a continuar fortaleciendo sus estrategias de sustentabilidad. De acuerdo con el informe “Intención global, realidad local”, elaborado por Grant Thornton Argentina, el 94% de las organizaciones de la región prevé sostener o incrementar los recursos destinados a iniciativas ambientales, una proporción que supera a la registrada en América del Norte, Europa, Asia-Pacífico y África.

El estudio muestra que esta tendencia se desarrolla en un escenario internacional atravesado por la volatilidad económica y las tensiones geopolíticas, factores que volvieron a poner en primer plano la seguridad energética y la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles. En ese contexto, el 85,9% de las compañías del mercado medio a nivel mundial aseguró que mantendrá sus planes de inversión en sustentabilidad.

Sin embargo, el reporte advierte que, aunque el compromiso con las políticas ambientales es una tendencia global, las motivaciones y prioridades cambian de acuerdo con la realidad económica de cada región y las necesidades particulares de cada mercado.

En Argentina, la eficiencia económica marca la agenda

En el caso de Argentina y el resto de América del Sur, la sustentabilidad aparece estrechamente vinculada con la necesidad de mejorar la competitividad y reducir los costos operativos. El informe identifica que el principal incentivo para avanzar con este tipo de proyectos es la reducción de costos, objetivo señalado por el 48,7% de las empresas consultadas.

En segundo lugar se ubica la búsqueda de rentabilidad de largo plazo, con el 42,2% de las respuestas, mientras que el 37,2% considera que estas iniciativas también fortalecen la capacidad exportadora y facilitan la inserción en mercados internacionales cada vez más exigentes en materia ambiental.

Dentro de las inversiones previstas, la generación y el consumo de energías renovables concentran la mayor atención. El 54,1% de las compañías de la región las identifica como una herramienta para alcanzar mayor previsibilidad sobre los costos energéticos y disminuir la exposición a las fluctuaciones tarifarias.

A esta estrategia se suman programas de gestión y reducción de residuos, elegidos por el 39,3% de las empresas, y la incorporación de materiales reciclados en los procesos productivos, una alternativa impulsada por el 33,9% de los encuestados como parte de la transición hacia esquemas de economía circular.

Una estrategia para fortalecer la competitividad

“En un contexto comercial volátil e incierto, vemos a las empresas actuar con cautela de corto plazo, pero con convicción de largo plazo, construyendo resiliencia y preparándose para responder a las exigencias futuras”, comentó Alejandro Chiappe, Socio de Advisory Services de Grant Thornton Argentina.

El especialista agregó: “Las reglas para las empresas de Argentina y la región se están redefiniendo y estar preparado para responder las exigencias futuras es vital para mantenerse en el mercado, proteger ingresos y obtener una licencia social para operar. Ya estamos viendo a las organizaciones prepararse en materia de sostenibilidad para no perder su lugar en el mercado internacional”.

Diferentes prioridades según cada región

El informe también evidencia que la sustentabilidad adquiere características diferentes alrededor del mundo. En América del Norte, donde el 90,1% de las empresas continuará invirtiendo, el foco está puesto en generar nuevas oportunidades de negocio, desarrollar productos sustentables y fortalecer las políticas de diversidad e inclusión.

Europa, con una intención de inversión del 82,8%, orienta sus esfuerzos a optimizar programas ya implementados y transformar el cumplimiento regulatorio en ventajas económicas, como menores costos operativos y mejores condiciones de financiamiento.

En Asia-Pacífico, donde el indicador alcanza el 83,4%, las iniciativas ambientales están estrechamente vinculadas con la innovación tecnológica, la digitalización y el fortalecimiento de las cadenas de suministro para mejorar el perfil exportador. África, por su parte, prioriza inversiones básicas en infraestructura, especialmente en energías renovables, gestión de residuos y acceso al agua.

Como conclusión, el estudio señala que la sustentabilidad dejó de ser un objetivo exclusivamente ambiental para convertirse en un componente estratégico de la competitividad empresarial. En ese escenario, las compañías argentinas con proyección internacional enfrentan el desafío de adaptar sus políticas a las condiciones locales sin perder de vista los estándares globales de trazabilidad y reporte, un requisito cada vez más relevante para acceder a los mercados internacionales.

Para acceder y profundizar en los datos del mercado medio, los interesados pueden consultar el informe completo de Grant Thornton, Escalando la sostenibilidad: Cómo el mercado medio está asegurando el crecimiento a futuro.