Las renovables se convierten en el principal motor del crecimiento energético mundial

Las renovables se convierten en el principal motor del crecimiento energético mundial

El suministro global superó los 600 exajulios en 2025, mientras la demanda eléctrica creció a un ritmo mayor que la energética. La expansión de la solar, el almacenamiento y los vehículos eléctricos empieza a modificar el sistema, aunque los combustibles fósiles todavía concentran la mayor parte del consumo.

Las energías renovables se transformaron durante 2025 en la principal fuente de crecimiento del suministro energético mundial, en un cambio que marca un nuevo capítulo en la transición hacia un sistema menos dependiente de los combustibles fósiles. El dato surge del Energy Institute Statistical Review of World Energy, elaborado por el Energy Institute junto con Ember, que registró por primera vez, fuera de un período de recesión, un aporte mayor de las renovables al incremento de la oferta que el realizado por el petróleo, el gas o el carbón.

El suministro energético mundial creció 1,7% frente a 2024 y superó los 600 exajulios (EJ). Las renovables explicaron 3,3 EJ de ese incremento, con una expansión del 10%, impulsada principalmente por la energía solar. Pese a este avance, los combustibles fósiles todavía representan el 86% del suministro energético global, aunque su peso relativo comienza a cambiar frente al crecimiento sostenido de las tecnologías de bajas emisiones.

Durante la última década, las renovables aportaron cerca del 30% del aumento del suministro mundial, una participación comparable con la del gas natural. El cambio adquiere relevancia porque muestra que las nuevas necesidades energéticas están siendo cubiertas cada vez más por tecnologías eléctricas, en particular solar, eólica y almacenamiento.

La solar lidera la expansión

La energía solar fue el principal impulsor de la nueva capacidad energética incorporada durante 2025 y explicó el 71% del total. Su generación aumentó 30% en un año, mientras que la capacidad mundial de almacenamiento mediante baterías creció 66%.

La expansión de las baterías resulta estratégica para aprovechar una mayor proporción de la generación renovable, especialmente de la solar, al permitir almacenar electricidad durante los períodos de producción y utilizarla posteriormente. De esta manera, el crecimiento de las renovables comienza a estar acompañado por tecnologías capaces de aportar mayor flexibilidad al sistema eléctrico.

En contraste, el petróleo incrementó su aporte al suministro mundial en 2,5 EJ, equivalente a un crecimiento de 1,3%, mientras que el gas natural sumó 2,4 EJ, con una expansión de 1,6%. El carbón, por su parte, registró un aumento de apenas 0,7%.

El comportamiento de los combustibles fósiles muestra además diferencias entre mercados. En China, el consumo de gasolina y diésel volvió a caer por segundo año consecutivo, mientras que el uso de carbón se mantuvo estable debido al fuerte crecimiento de la generación solar. En Estados Unidos, en cambio, el consumo de carbón aumentó 10% en un contexto de mayores precios del gas natural.

La electricidad crece más rápido que la energía

Otro de los cambios destacados por el informe es el avance de la electricidad dentro de la matriz energética. La demanda eléctrica mundial aumentó 3% durante 2025, prácticamente el doble del crecimiento registrado por la demanda total de energía.

Además, todo el incremento de la demanda eléctrica fue cubierto mediante fuentes de bajas emisiones de carbono. El proceso está relacionado con la aparición de nuevos grandes consumidores de electricidad, entre ellos los vehículos eléctricos, los centros de datos y las aplicaciones vinculadas con la inteligencia artificial.

La movilidad eléctrica también avanza a escala global. Más de una cuarta parte de los automóviles vendidos durante 2025 fueron eléctricos, un fenómeno que comienza a impactar sobre la demanda de combustibles líquidos.

Asia-Pacífico concentra buena parte de esta transformación. China, pese a haber sido durante la última década uno de los principales motores del aumento del consumo de combustibles fósiles, también lidera el proceso de electrificación y avanza a mayor velocidad que Estados Unidos y Europa en el reemplazo de tecnologías convencionales.

El consumo de combustibles destinados al transporte por carretera en China se estabilizó, mientras que su nivel per cápita permanece muy por debajo del registrado en economías desarrolladas: es seis veces inferior al de Estados Unidos y tres veces menor al de la Unión Europea.

Seguridad energética como nuevo factor

La transformación del sistema energético también está siendo impulsada por razones que exceden la agenda climática. El informe identifica a la seguridad energética como uno de los factores que están acelerando la incorporación de fuentes renovables y tecnologías eléctricas.

Economías como China, India, Japón y varios países europeos mantienen una elevada dependencia de las importaciones de petróleo y gas. Esa situación las expone a conflictos geopolíticos y posibles interrupciones de suministro, como las derivadas de las tensiones en zonas estratégicas para el comercio energético internacional.

En este contexto, el desarrollo de generación solar, baterías y movilidad eléctrica aparece como una alternativa para reducir la exposición a los mercados internacionales de hidrocarburos. Aunque estas tecnologías requieren inversiones iniciales significativas, permiten producir energía local durante períodos prolongados.

El informe también pone el foco en la eficiencia del sistema actual. Aproximadamente dos tercios de la energía consumida en el mundo se pierde en forma de calor, mientras que las tecnologías eléctricas pueden alcanzar una eficiencia entre dos y tres veces superior a la de las alternativas fósiles tradicionales.

El crecimiento renovable no frena todavía las emisiones

El avance de las fuentes renovables convive con un aumento de las emisiones del sector energético. Durante 2025, las emisiones mundiales de dióxido de carbono vinculadas con la energía crecieron 1,1%, hasta alcanzar 35.800 millones de toneladas.

Estados Unidos explicó más de un tercio de ese incremento, con un aumento absoluto de emisiones cuatro veces superior al de China. Europa también registró una suba, aunque más moderada, de 0,5%.

El petróleo mantuvo una expansión global de 1,3% y alcanzó un consumo de 103 millones de barriles diarios. La demanda mundial de gas aumentó 1,6%, por debajo del promedio de la década anterior.

Los datos muestran así un sistema energético en transición, pero todavía dominado por los hidrocarburos. La diferencia respecto de períodos anteriores está en que las renovables ya no representan únicamente una alternativa complementaria: comenzaron a explicar la mayor parte del crecimiento adicional de la oferta.