
Techint y la megaobra que abastece de agua desalinizada a la minería chilena
La compañía completó una de las obras de infraestructura hídrica más importantes de Chile, con una inversión cercana a los US$ 1.000 millones. El sistema transporta agua desalinizada a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar para abastecer las operaciones de Radomiro Tomic, Chuquicamata y Ministro Hales.
La llegada de agua desalinizada a la división Radomiro Tomic marcó un nuevo avance en el Proyecto Suministro de Agua Desalinizada Distrito Norte (SADDN), desarrollado por Techint Engineering & Construction para el consorcio Aguas Horizonte. Detrás de ese hito existe una infraestructura de gran escala diseñada para captar agua del océano Pacífico, desalinizarla y conducirla a través del desierto de Atacama hasta las principales operaciones de Codelco en el norte chileno.
La iniciativa, cuya construcción comenzó en marzo de 2023, demandó una inversión cercana a los US$ 1.000 millones y constituye uno de los desarrollos más relevantes ejecutados por Techint en Chile. El objetivo es garantizar el abastecimiento de agua para la actividad minera sin recurrir a fuentes continentales, en una región afectada por la escasez hídrica.
Desde el océano hasta la planta de tratamiento
El recorrido del agua comienza cerca de Tocopilla, en la Región de Antofagasta. Allí, dos tuberías que se extienden unos 740 metros mar adentro captan agua del océano Pacífico y la conducen hacia la planta desalinizadora.
El complejo utiliza tecnología de ósmosis inversa, el método predominante en las plantas industriales de gran capacidad. Mediante membranas semipermeables, el sistema elimina las sales y otros minerales presentes en el agua de mar para obtener un recurso apto para los procesos mineros.
La instalación fue diseñada con una capacidad inicial de producción de 840 litros por segundo, aunque su infraestructura permitirá prácticamente duplicar ese volumen en una futura etapa, alcanzando los 1.956 litros por segundo.
El proceso integra distintas fases de tratamiento, entre ellas pretratamiento, ultrafiltración, ósmosis inversa y postratamiento, que operan de forma continua para asegurar la calidad del suministro.
Un recorrido de más de 160 kilómetros y 3.000 metros de desnivel
Una vez desalinizada, comienza el tramo técnicamente más desafiante del proyecto. El agua debe recorrer más de 160 kilómetros bajo tierra y superar un desnivel superior a los 3.000 metros para llegar a las operaciones mineras ubicadas en plena cordillera.
Para lograrlo se construyó un acueducto subterráneo de 48 pulgadas de diámetro, acompañado por tres estaciones de bombeo de alta presión que impulsan el agua de manera escalonada.
La primera estación la eleva hasta aproximadamente 1.100 metros sobre el nivel del mar; la segunda suma otros 800 metros y la tercera permite completar el ascenso hasta superar los 3.000 metros de altura.
Antes de iniciar la operación comercial, Techint realizó pruebas hidráulicas sobre los diez tramos en que fue dividido el ducto para verificar su funcionamiento.
El recorrido finaliza en un reservorio con capacidad para almacenar 250.000 metros cúbicos de agua. Desde allí, una red adicional de 25 kilómetros distribuye el recurso hacia las divisiones Radomiro Tomic, Chuquicamata y Ministro Hales, donde será utilizado en los distintos procesos productivos.
El tratamiento de la salmuera y la infraestructura complementaria
Uno de los aspectos centrales del proyecto es el manejo de la salmuera generada durante el proceso de desalinización.
Según informó Techint, el efluente concentrado en sales retorna al océano mediante un emisario submarino de aproximadamente 550 metros de longitud equipado con difusores que dispersan el flujo para reducir su impacto sobre el ecosistema marino.
La magnitud del desarrollo también requirió la construcción de cinco subestaciones eléctricas y líneas de transmisión de 220 kV y 110 kV destinadas a abastecer el sistema de bombeo.
Durante el pico de ejecución participaron más de 7.000 trabajadores entre personal propio y empresas contratistas, convirtiéndose en uno de los mayores proyectos de infraestructura desarrollados recientemente en el desierto de Atacama.
Una obra clave para la minería chilena
El presidente para la Región Andina de Techint, Claudio Perillo Faria, destacó la complejidad operativa del sistema. “Parece simple, pero para que el agua desalinizada llegue a una mina en la cordillera, cuatro sistemas independientes deben operar en perfecta sincronía”.
Y agregó: “Detrás de este logro hay planificación, disciplina en la ejecución, gestión de riesgos y decisiones oportunas. Pero, sobre todo, hay un factor común que lo hace posible: las personas”.
En la misma línea, Marco Matranga, Sr. Project Manager del proyecto, sostuvo: “Este es uno de los proyectos de mayor complejidad técnica y de los más importantes que Techint E&C ha desarrollado en sus más de 70 años en Chile, y ha requerido que cada uno de los colaboradores dé lo mejor”.
El SADDN se integra a la estrategia que impulsa la minería chilena para sustituir progresivamente el uso de aguas continentales por recursos provenientes del mar. En un país que produce alrededor de 5,7 millones de toneladas de cobre al año —cerca de una cuarta parte de la oferta mundial— y donde Codelco representa aproximadamente el 20% de esa producción, la disponibilidad de agua se ha convertido en un factor estratégico para garantizar la continuidad y el crecimiento de la actividad minera.

