
Grupo La Cumbre obtiene la Certificación B y consolida su estrategia de triple impacto
El reconocimiento internacional otorgado por B Lab incorpora nuevos parámetros a la gestión de la compañía familiar argentina, que desde 2023 trabaja sobre una agenda de producción sustentable, inclusión, bienestar y gobernanza. La certificación se suma a sus estándares industriales y a su expansión hacia mercados externos.
Grupo La Cumbre, integrado por Establecimiento La Cumbre SA y Pampa Global Trade SA, obtuvo la Certificación B otorgada por B Lab, un reconocimiento internacional que evalúa el desempeño de las compañías a partir de criterios sociales y ambientales, además de sus resultados económicos.
La certificación marca una nueva etapa para una empresa familiar argentina con más de cuatro décadas de trayectoria y constituye la validación externa de un proceso que comenzó a estructurarse formalmente en 2023. Desde entonces, la compañía incorporó criterios de impacto a distintas áreas de su operación y estableció objetivos específicos para los siguientes años.
Una estrategia que atraviesa la gestión
El punto de partida fue la definición de la Estrategia de Impacto 2024-2026, que estableció líneas de trabajo vinculadas con producción sustentable, seguridad alimentaria, inclusión social, bienestar de las personas y gobernanza bajo criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG).
A partir de ese programa, la sostenibilidad comenzó a integrarse en diferentes niveles de la gestión. La compañía avanzó en la medición y reducción de su huella ambiental y puso en marcha un sistema para administrar recursos y residuos.
El proceso también alcanzó el desarrollo de productos, con iniciativas orientadas a incorporar alternativas de perfil nutricional diferenciado. En paralelo, se profundizaron programas relacionados con inclusión, diversidad, desarrollo profesional y bienestar de los colaboradores.
“La certificación B es una manera de confirmar quiénes somos y el camino que elegimos recorrer”, señaló Virginia Alabarce, directora de Recursos Humanos y Sostenibilidad de Grupo La Cumbre. “Nos permitió validar, bajo estándares internacionales, que es posible crecer combinando el desarrollo del negocio con un impacto social y ambiental positivo”.
Cinco áreas bajo evaluación
La obtención de la certificación se produjo después de atravesar la Evaluación de Impacto B, una herramienta que analiza el desempeño de las empresas en cinco dimensiones: gobernanza, colaboradores, comunidad, medio ambiente y clientes.
El proceso exige revisar prácticas y políticas internas y permite identificar áreas de mejora a partir de parámetros establecidos por B Lab. En el caso de Grupo La Cumbre, la evaluación incluyó las iniciativas ambientales, sociales y de gestión que la compañía venía desarrollando dentro de su estrategia de impacto.
El resultado incorpora así una nueva referencia externa al modelo de gestión del Grupo, que busca integrar los objetivos vinculados con sostenibilidad a las decisiones empresariales y no tratarlos como programas independientes de la actividad principal.
La compañía también plantea la certificación como parte de un proceso de mejora continua. El reconocimiento debe ser revalidado cada tres años, por lo que los compromisos asumidos deberán sostenerse y profundizarse para mantenerlo.
Producción y expansión internacional
La nueva certificación se suma a una estructura industrial que ya cuenta con otros estándares internacionales. Grupo La Cumbre opera cuatro plantas industriales certificadas bajo FSSC 22000, una norma vinculada con la gestión de la seguridad alimentaria.
La empresa desarrolla productos como budines, galletitas, snacks y pan dulce, entre otros, bajo las marcas La Cumbre, Dulce Aventura, Lanín, Cake D’Oro y Pura Vida. También produce a fazón para marcas de sus principales clientes.
Su actividad trasciende además el mercado argentino: actualmente exporta sus productos a más de cinco países. En ese contexto, la incorporación de la Certificación B suma un nuevo componente a los sistemas con los que la compañía gestiona sus operaciones y proyecta su crecimiento.
Para el Grupo, el reconocimiento no representa el cierre de una etapa, sino una herramienta para continuar revisando sus prácticas. La combinación entre crecimiento económico, desarrollo de las personas, gestión ambiental y gobernanza constituye el eje sobre el cual busca avanzar durante los próximos años.

