CampoLimpio fue reconocido por su gestión circular de envases agrícolas

CampoLimpio fue reconocido por su gestión circular de envases agrícolas

La organización recibió una distinción en el Foro Federal de Economía Circular 2026 por su sistema de recuperación de envases vacíos de fitosanitarios. El programa ya permitió recuperar más de 27 millones de kilos desde 2019 y cuenta con presencia en 22 provincias.

CampoLimpio fue distinguido con el Premio de Sustentabilidad de Argentina Economía Circular, en la categoría ONG – Gestión de residuos para la circularidad, durante el Foro Federal de Economía Circular 2026. La iniciativa fue seleccionada entre más de 200 postulaciones provenientes de empresas, gobiernos, organizaciones sociales, ONG y ámbitos científicos.

La distinción reconoce un esquema de gestión que articula a distintos actores de la cadena agropecuaria para recuperar y dar tratamiento a los envases vacíos de productos fitosanitarios. El sistema involucra a productores, aplicadores, distribuidores, operadores, autoridades y organizaciones vinculadas con el sector.

Un sistema que se extiende por el país

Uno de los principales resultados del programa es la escala alcanzada en los últimos años. Desde 2019, CampoLimpio recuperó más de 27 millones de kilos de envases y actualmente desarrolla actividades en 22 provincias.

La organización considera que estos resultados están vinculados con un modelo basado en la participación de diferentes eslabones de la cadena. La responsabilidad no queda concentrada en un único actor, sino que requiere coordinación desde el momento en que el envase es utilizado hasta su posterior tratamiento.

“Este reconocimiento refleja un trabajo que se construye todos los días en el territorio, con productores, distribuidores, autoridades, operadores y equipos de todo el país. Haber recuperado más de 27 millones de kilos de envases desde 2019 y contar con presencia en 22 provincias demuestra que, cuando existe articulación y responsabilidad compartida, la economía circular puede traducirse en resultados concretos y sostenidos.”, sostuvo Juan Machera, Gerente de Regiones de CampoLimpio.

El reconocimiento fue entregado en el marco de un encuentro que reunió a representantes de los sectores público, privado y productivo, con el objetivo de compartir experiencias y promover iniciativas relacionadas con la economía circular.

El primer paso ocurre en el campo

El proceso de recuperación comienza con el tratamiento adecuado de los envases una vez utilizados. En el caso de los recipientes Tipo A, el triple lavado o lavado a presión constituye una instancia fundamental, ya que permite reducir los restos de producto que permanecen en el interior.

Además de favorecer una manipulación más segura, esta práctica es necesaria para que el material pueda ingresar posteriormente a circuitos autorizados de tratamiento y valorización.

A partir de allí, los envases recuperados son derivados mediante operadores habilitados, que intervienen en las distintas etapas del proceso. El objetivo es evitar que estos residuos queden fuera de los canales formales y puedan transformarse en materiales aprovechables bajo condiciones controladas.

La gestión también requiere acompañar a quienes participan del sistema. Por eso, CampoLimpio trabaja junto con autoridades municipales, provinciales y nacionales, distribuidores, productores y otros integrantes de la cadena agropecuaria para extender la cobertura territorial.

Del residuo al recurso

Uno de los ejes del modelo es ampliar las alternativas para los materiales recuperados. Actualmente, el plástico obtenido a través del sistema puede utilizarse en más de 20 aplicaciones permitidas.

Entre los destinos posibles se encuentran los caños tritubo utilizados para fibra óptica, envases tricapa, materiales destinados a la construcción, elementos para infraestructura vial y determinadas autopartes.

La posibilidad de incorporar estos materiales a nuevos procesos productivos permite reducir la cantidad de residuos que terminan fuera de los circuitos de valorización y, al mismo tiempo, recuperar recursos que pueden volver a formar parte de distintas cadenas industriales.

Para CampoLimpio, el desafío hacia adelante pasa por ampliar tanto la recuperación como los destinos disponibles. En ese proceso tendrán un papel relevante el desarrollo de nuevos mercados y la evolución de los marcos regulatorios que permitan incorporar más usos para el plástico recuperado.