
Hongos: cómo transformar residuos orgánicos en recursos para la producción de alimentos
El aprovechamiento de subproductos de otras industrias, la reutilización del sustrato de cultivo y la incorporación de energía solar forman parte de la estrategia de Hongos del Pilar. La empresa busca reducir el impacto ambiental de sus operaciones mediante prácticas de economía circular y mejoras en la eficiencia energética.
El cultivo de hongos ofrece una alternativa productiva que combina el uso eficiente del espacio con la posibilidad de aprovechar materiales orgánicos provenientes de otras actividades. En un contexto en el que la sustentabilidad gana relevancia en la industria alimentaria, Hongos del Pilar incorpora estos principios a su operación mediante la reutilización de subproductos, el compostaje y la generación de energía renovable.
Con más de 40 años de trayectoria, la compañía trabaja para integrar criterios ambientales en distintas etapas de su proceso productivo. Su modelo contempla tanto el origen de los insumos utilizados para el cultivo como el destino de los materiales una vez finalizada la cosecha, con el objetivo de reducir desperdicios y extender el aprovechamiento de los recursos.
De los subproductos industriales al cultivo de hongos
Uno de los ejes de esta estrategia es el uso de subproductos orgánicos provenientes de otras industrias, entre ellas la avícola y la equina. A través de procesos de compostaje, esos materiales se transforman en un sustrato fértil que funciona como base para el desarrollo de los hongos.
De esta manera, insumos que podrían convertirse en residuos encuentran una nueva aplicación dentro de una actividad productiva. El esquema permite vincular distintas cadenas económicas y aprovechar materiales disponibles, en línea con los principios de la economía circular, que promueve mantener los recursos en uso durante más tiempo y reducir la generación de desechos.
“Para nosotros, hablar de sustentabilidad implica mirar todo el proceso productivo y preguntarnos constantemente cómo podemos hacer un uso más eficiente de los recursos. Es una construcción permanente, que requiere innovación y decisiones concretas”, señala Marcos Calderón, gerente general de Hongos del Pilar.
La iniciativa pone el foco en una dimensión de la sustentabilidad que va más allá del producto final: también contempla los materiales y procesos necesarios para obtenerlo. En ese sentido, el compostaje cumple una función central al convertir subproductos orgánicos en un recurso útil para la producción.
Un ciclo que continúa después de la cosecha
El aprovechamiento de los materiales no termina cuando se recolectan los hongos. Una vez finalizada la cosecha, el sustrato remanente vuelve a someterse a un proceso de compostaje y se convierte en un insumo de valor agronómico, apto para su utilización en cultivos y tareas de jardinería.
Esta segunda etapa permite prolongar la vida útil del material y darle un nuevo destino, en lugar de descartarlo al concluir su función inicial. Así, el proceso incorpora una instancia adicional de recuperación de recursos y conecta la producción de alimentos con otros usos vinculados al suelo y las actividades vegetales.
La reutilización del sustrato constituye, de este modo, otro componente del esquema de economía circular de la empresa. El objetivo es reducir la cantidad de materiales que pierden utilidad después de una etapa productiva y favorecer su reincorporación a otros circuitos.
Energía solar para reducir emisiones
La gestión de los recursos también incluye el consumo energético. Hongos del Pilar incorporó paneles solares en su planta, una instalación que actualmente permite generar el 30% de la energía que utiliza la compañía y evitar la emisión de 170 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) por año.
La generación renovable representa una medida concreta para reducir parte de las emisiones asociadas al funcionamiento de la operación. Además, suma una dimensión energética a las acciones relacionadas con el aprovechamiento de materiales orgánicos y la recuperación del sustrato.
“La incorporación de energía solar representa un paso muy importante porque nos permite avanzar sobre otro aspecto central de nuestra operación: el consumo energético. Buscamos que cada mejora que implementamos tenga un impacto concreto y medible”, agrega Calderón.
La incorporación de esta tecnología permite a la empresa diversificar las fuentes de energía que abastecen su actividad y cuantificar parte de los resultados ambientales de las medidas adoptadas. El dato de generación solar y las emisiones evitadas ofrecen indicadores para evaluar el aporte de esta iniciativa a la gestión ambiental.

