Domaine Bousquet se convierte en la primera Empresa B de Argentina

Domaine Bousquet se convierte en la primera Empresa B de Argentina

La bodega mendocina renovó su reconocimiento bajo un esquema que incorpora requisitos más específicos para evaluar el impacto de las organizaciones sobre las personas y el entorno. La nueva metodología exige evidencias concretas, objetivos de mejora y compromisos verificables en distintas dimensiones de la gestión empresarial.

Domaine Bousquet se convirtió en la primera compañía argentina en obtener la certificación bajo los nuevos Estándares V2 de B Lab, el marco internacional que establece los criterios para evaluar el desempeño social y ambiental, la transparencia y la gobernanza de las empresas. La bodega, que forma parte del movimiento de Empresas B desde 2022, completó así su proceso de recertificación bajo una metodología que eleva los requisitos y demanda resultados demostrables en diferentes áreas de gestión.

La actualización representa un cambio en la manera de evaluar a las organizaciones. El esquema anterior permitía obtener la certificación a partir de un puntaje mínimo general, mientras que el nuevo modelo establece condiciones específicas que deben cumplirse en siete dimensiones de impacto. Además, requiere que las compañías acrediten avances a lo largo del tiempo y presenten documentación que respalde sus prácticas y compromisos.

Las áreas contempladas son Gobernanza de las Partes Interesadas y Propósito; Trabajo Justo; Justicia, Equidad, Diversidad e Inclusión; Derechos Humanos; Acción Climática; Circularidad y Gestión Ambiental; y Asuntos Gubernamentales y Acción Colectiva.

De esta manera, la evaluación deja de concentrarse en una calificación global para incorporar un análisis más detallado de cómo las decisiones empresariales inciden sobre los trabajadores, las comunidades y el ambiente.

El trabajo interno para alcanzar la recertificación

En Domaine Bousquet, el proceso se llevó adelante con participación de los distintos equipos de la organización, sin delegar la tarea exclusivamente en asesores externos. La metodología implicó revisar procedimientos, reunir información y documentar las acciones desarrolladas en cada área de la bodega.

“Decidimos hacer la recertificación con nuestro propio equipo y eso implicó que todas las áreas de la bodega se involucraran. El nuevo estándar pide mostrar con evidencia cómo trabajamos con las personas, con la comunidad y con el ambiente, y cómo mejoramos año a año. Hacerlo desde adentro nos ayudó a entender mejor nuestra propia empresa”, señaló Anne Bousquet, presidente y socia fundadora de Domaine Bousquet.

Julio Peña, gerente de Calidad y Sustentabilidad de la compañía, también destacó el trabajo metodológico que demandó la adaptación a los nuevos requisitos.

“Al principio, los requisitos del nuevo estándar BLab eran una incognita, pero lo importante fue la metodología: ‘Planificar, Hacer, Verificar y Actuar’. Se complementa con un equipo comprometido y un sistema sólido que permitió trabajar ordenadamente. Haciendo foco en el marco técnico, que es sustancialmente más exigente y específico, nos permito ente gran logro”, explicó.

Desde Sistema B también señalaron la importancia de la primera recertificación realizada en el país bajo esta versión de los estándares. Marina Arias, directora de Sistema B Región Sur, que comprende Argentina, Paraguay y Uruguay, sostuvo: “Es una alegría enorme y un verdadero hito que Domaine Bousquet reafirme su compromiso y sea la primera Empresa B que recertifica con los nuevos estándares en el país. Elevar la vara es indispensable: ante desafíos planetarios mayores, el sector privado necesita compromisos más profundos y medibles. Los nuevos estándares exigen soluciones integrales en siete dimensiones clave para alcanzar la certificación. Es un proceso riguroso, y hoy Domaine Bousquet demuestra que es posible”.

Una trayectoria vinculada con la agricultura orgánica y regenerativa

La incorporación de estos criterios se suma a una estrategia ambiental que la bodega desarrolla desde sus comienzos. La historia de Domaine Bousquet se inició en 1997, cuando la familia fundadora estableció el proyecto vitivinícola en Gualtallary, Tupungato, Mendoza, sobre una propuesta basada en prácticas agrícolas y enológicas orgánicas.

En 2005 obtuvo la certificación oficial de producción orgánica y, posteriormente, en 2022 incorporó la certificación orgánica regenerativa (ROC). Actualmente, también aplica prácticas biodinámicas en parte de sus viñedos, con el objetivo de fortalecer la salud del suelo, preservar la biodiversidad y promover un uso responsable de los recursos naturales.

La estrategia de sustentabilidad de la empresa se estructura en seis ejes: agricultura regenerativa, calidad y transparencia, acción climática, gestión del agua, comunidades prósperas y circularidad. Cada uno contempla iniciativas orientadas a reducir los impactos ambientales de la actividad vitivinícola y mejorar su desempeño social.