El auto eléctrico que se carga sin cables mientras está estacionado

El auto eléctrico que se carga sin cables mientras está estacionado

Una plataforma instalada en el piso detecta automáticamente al vehículo y comienza a transferir energía a su batería. La tecnología desarrollada por Electreon busca simplificar la recarga cotidiana y abre posibilidades para estacionamientos, flotas comerciales y vehículos con funciones de conducción autónoma.

La carga de un auto eléctrico podría dejar de requerir uno de los gestos más habituales del proceso: conectar el cable. La empresa Electreon desarrolló un sistema de carga inalámbrica que permite recargar la batería de manera automática cuando el vehículo se posiciona sobre una plataforma instalada en el suelo.

La propuesta está dirigida tanto a vehículos particulares como a comerciales livianos y busca integrar la recarga al tiempo que el auto permanece estacionado. Una vez ubicado en el espacio correspondiente, el sistema detecta el vehículo y comienza a transferir energía sin que el conductor tenga que manipular conectores.

Una plataforma reemplaza al cable

La tecnología está compuesta por una base instalada en la plaza de estacionamiento, una unidad de control y un receptor incorporado al vehículo. Cuando un auto compatible se detiene sobre la plataforma, el sistema reconoce su presencia y activa automáticamente la transferencia de electricidad.

De esta manera, el proceso no depende de que el usuario conecte o desconecte un cable cada vez que estaciona. La recarga puede desarrollarse durante períodos prolongados, como sucede habitualmente durante la noche o mientras el vehículo permanece varias horas en un estacionamiento.

El sistema alcanza una potencia máxima de 11 kW, un nivel comparable al de numerosos cargadores utilizados en instalaciones residenciales. Su objetivo, por lo tanto, no está centrado en las cargas rápidas de corta duración, sino en aprovechar los períodos en los que el vehículo permanece detenido.

Otro de los aspectos planteados por la tecnología es su flexibilidad de instalación. Las plataformas pueden incorporarse tanto en garajes como en espacios abiertos y no requieren grandes obras para su implementación.

Menos conectores y menos intervención

Además de modificar la experiencia de carga, el sistema busca reducir el uso de cables y conectores, que están sometidos al desgaste propio de la manipulación cotidiana.

Estos componentes también pueden quedar expuestos a lluvia, polvo, golpes o daños provocados durante las maniobras de estacionamiento. Al trasladar parte del sistema de conexión al piso y al vehículo, la solución apunta a disminuir esas situaciones de uso.

La automatización también puede resultar relevante en espacios donde los vehículos se utilizan de manera intensiva. En una flota, por ejemplo, eliminar la necesidad de que un conductor conecte manualmente cada unidad puede simplificar las operaciones y reducir tiempos asociados a la recarga.

Una tecnología pensada para la movilidad autónoma

El potencial de la carga inalámbrica excede al uso particular. Uno de los campos en los que podría encontrar nuevas aplicaciones es el de las flotas comerciales, donde los vehículos deben permanecer disponibles durante buena parte de la jornada y los tiempos de operación tienen un peso mayor.

La tecnología también se vincula con el desarrollo de sistemas de movilidad autónoma. Un vehículo capaz de estacionarse por sus propios medios podría completar el proceso de recarga sin requerir la intervención de una persona para conectar el cargador.

En ese escenario, el estacionamiento deja de ser solamente un lugar de espera y se convierte también en un punto automatizado de abastecimiento energético.