Hitachi Energy apuesta a redes más inteligentes para una industria sustentable

Hitachi Energy apuesta a redes más inteligentes para una industria sustentable

El récord de demanda y el avance de las energías renovables plantean nuevas exigencias para el sistema eléctrico nacional. Desde Hitachi Energy señalan que la expansión de sectores como minería, petróleo y gas, manufactura y centros de datos requerirá redes con mayor capacidad, digitalización y flexibilidad.

La transformación del sector productivo argentino está llevando al sistema eléctrico hacia un escenario de mayores demandas. La combinación entre el crecimiento de la actividad industrial, la electrificación de nuevos consumos y la incorporación de generación renovable obliga a reforzar una infraestructura que deberá ser capaz de responder con mayor flexibilidad y confiabilidad.

Los datos de CAMMESA muestran la magnitud del desafío. La potencia máxima registrada en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) llegó a 30.257 MW, un nuevo máximo histórico para el sistema. Al mismo tiempo, la generación renovable aumentó 16,6% y pasó a representar cerca del 19% de la demanda eléctrica del país.

Si a ese volumen se incorpora la generación hidráulica de gran escala, la participación sobre la oferta energética alcanza el 38,6%. El crecimiento de fuentes de generación con características variables suma así una nueva exigencia: las redes deben contar con capacidad suficiente para administrar flujos de energía cada vez más dinámicos.

En ese contexto, Hitachi Energy planteó que la infraestructura eléctrica y las redes inteligentes tendrán un papel central para acompañar la evolución de actividades como la manufactura, la minería, el petróleo y gas, los centros de datos y el transporte.

Electrificación, digitalización y capacidad

La empresa considera que el desafío no pasa únicamente por incrementar el volumen de energía disponible. También será necesario modernizar las redes para que puedan transportar, distribuir y gestionar esa energía de manera eficiente.

Alejandro Smaha, Gerente General de Hitachi Energy, señaló que «la infraestructura eléctrica y las redes inteligentes se han convertido en un factor determinante para la competitividad industrial en Argentina».

El ejecutivo agregó: «En un contexto donde las empresas necesitan mayor eficiencia, confiabilidad y sostenibilidad, contar con una red moderna permite integrar energías renovables, optimizar el consumo energético y reducir interrupciones que afectan la productividad».

La compañía ubicó esta discusión dentro de la proyección de su Plan 2030, una estrategia orientada a fortalecer, ampliar y modernizar la infraestructura eléctrica. El objetivo es responder a lo que define como el trilema energético: garantizar la seguridad del suministro, incorporar nuevas fuentes renovables y mejorar la eficiencia y competitividad del sistema.

Para el sector productivo, esto adquiere especial relevancia a medida que aumentan los procesos que dependen directamente de la electricidad. La minería, por ejemplo, avanza hacia una mayor electrificación de sus operaciones, mientras que los centros de datos demandan suministro continuo y de alta confiabilidad. El petróleo y gas y la industria manufacturera también incorporan progresivamente nuevos consumos eléctricos.

Qué contempla el Plan 2030

El programa de Hitachi Energy se estructura sobre tres líneas de trabajo. La primera apunta a reforzar la infraestructura existente y mejorar los sistemas de protección, automatización y control. El objetivo es reducir el riesgo de interrupciones que puedan afectar las operaciones industriales y garantizar una provisión estable.

El segundo eje está relacionado con la ampliación de la capacidad instalada. La compañía prevé un despliegue de tecnología de alta tensión y equipamiento destinado a acompañar el crecimiento de la infraestructura energética. Esta expansión busca facilitar la electrificación directa de procesos industriales y contribuir a la reducción de emisiones asociadas al consumo energético.

El tercer componente está enfocado en la digitalización. El monitoreo de activos en tiempo real, el análisis de datos y la anticipación de necesidades de mantenimiento permiten avanzar hacia una gestión más dinámica de las redes.

Esta capacidad resulta especialmente relevante frente a una matriz con una participación creciente de fuentes renovables y recursos distribuidos. La infraestructura debe poder administrar variaciones en la generación y en la demanda sin comprometer la estabilidad del sistema.

El desafío hacia una matriz más electrificada

La discusión sobre las redes también se vincula con una transformación de escala global. Las proyecciones mencionadas por Hitachi Energy indican que hacia 2050 el sistema energético mundial deberá cuadruplicar su capacidad instalada de generación eléctrica y triplicar la capacidad de transferencia de energía.

A la vez, se espera que la matriz alcance cerca de un 80% de suministro libre de combustibles fósiles. Para alcanzar ese escenario, no será suficiente incorporar nueva generación: también será necesario contar con redes capaces de transportar e integrar esa energía.

En Argentina, el récord de demanda y el crecimiento de las renovables muestran que esa transformación ya comenzó a impactar sobre el sistema. Para la industria, el desafío pasa entonces por disponer de una infraestructura que acompañe el aumento de los consumos sin convertir las limitaciones de la red en un freno para nuevas inversiones y procesos de electrificación.

Hitachi Energy, con presencia en más de 140 países y una dotación global de más de 56.000 colaboradores, plantea que la modernización de las redes será uno de los componentes centrales para sostener la competitividad industrial y avanzar hacia un sistema energético más eficiente y sostenible.