La moda circular llega a los shoppings: Galpón de Ropa abre su primer local en DOT

La moda circular llega a los shoppings: Galpón de Ropa abre su primer local en DOT

La marca argentina especializada en compra y venta de prendas usadas inauguró un espacio de 112 m² en el centro comercial porteño y amplía así su presencia física. El desembarco busca acercar el consumo de segunda mano a nuevos públicos y consolidar un modelo basado en extender la vida útil de la indumentaria.

La moda circular suma un nuevo escenario en Argentina: Galpón de Ropa abrió su primer local dentro de un centro comercial, en el segundo nivel de DOT Baires Shopping. El espacio comenzó a funcionar el 19 de septiembre y representa una nueva etapa para una marca que desde hace 14 años trabaja con un modelo basado en la compra, venta y recirculación de prendas.

El local tiene una superficie de 112 m² y se incorpora a una red que ya cuenta con ocho puntos de compra y venta y otro exclusivamente destinado a compras en Alto Palermo, además de su plataforma de comercio electrónico. La llegada a DOT apunta a llevar el concepto de segunda mano a un público que habitualmente recorre espacios vinculados con el circuito tradicional de la moda.

El cambio no es menor para un sector en el que buena parte del impacto ambiental está asociado a la producción de nuevas prendas y al consumo de recursos. La reutilización busca prolongar el tiempo de uso de la ropa existente antes de que sea descartada y, al mismo tiempo, generar un mercado alternativo para productos que todavía tienen valor.

Un modelo que evita procesos intensivos en recursos

La operatoria del nuevo local mantiene el esquema que Galpón de Ropa utiliza en sus demás puntos. Los clientes pueden solicitar un turno a través del sitio web o presentarse directamente con hasta 10 prendas, pares de calzado o accesorios que ya no utilizan.

A partir de allí, especialistas de producto evalúan cada pieza teniendo en cuenta variables como el estado, la marca, la temporada y el diseño. La selección se realiza en el momento y las prendas que cumplen con los criterios de la compañía ingresan al circuito de comercialización.

Uno de los aspectos particulares del modelo es que la ropa no se lava ni se repara antes de ser puesta nuevamente en circulación. La empresa sostiene que esta decisión permite reducir el consumo de agua y mantener un proceso operativo capaz de manejar grandes volúmenes.

Antes de llegar al salón de ventas, cada pieza atraviesa controles, acondicionamiento y perfumado. El objetivo es que la experiencia de compra mantenga estándares similares a los de cualquier local de indumentaria convencional, pero con productos que ya tuvieron una primera etapa de uso.

Cuánto impacto puede generar recircular una prenda

El crecimiento de Galpón de Ropa se apoya en un modelo que la compañía desarrolla sin inversión externa y que combina actividad comercial con objetivos ambientales. La empresa cuenta con certificación como Empresa B desde 2023, tiene actualmente 104 empleados y pone en circulación cerca de 40.000 prendas por mes.

Según sus propios registros, desde 2017 el modelo permitió evitar la emisión de 41.808 toneladas de CO₂, un volumen que la compañía compara con las emisiones asociadas a 2.088 vuelos comerciales. En materia de agua, estima un ahorro de 10.970 millones de litros, equivalente a unas 4.388 piscinas olímpicas. Los datos corresponden al acumulado hasta el 31 de mayo de 2026.

Más allá de las equivalencias utilizadas para dimensionar las cifras, el concepto central es el mismo que impulsa a la economía circular: aprovechar durante más tiempo los productos que ya fueron fabricados y reducir la necesidad de reemplazarlos rápidamente por otros nuevos.

En el caso de la indumentaria, esto implica intervenir sobre una cadena donde materiales, fabricación, transporte y descarte forman parte de la huella ambiental de cada producto. Extender la vida útil de una prenda permite distribuir ese impacto inicial sobre un período mayor de utilización.

De nicho a una experiencia de consumo más masiva

Para Galpón de Ropa, el desembarco en DOT también tiene una dimensión cultural. La apuesta consiste en que comprar o vender una prenda usada deje de percibirse como una alternativa marginal y pueda integrarse a las mismas rutinas de consumo que una compra de ropa nueva.

“Abrir nuestro primer local dentro de un shopping como DOT es un gran paso para Galpón y para la moda circular en general. Nos permite mostrarle a un público mucho más amplio que comprar y vender ropa con historia puede ser una experiencia tan gratificante como la de cualquier tienda dentro del shopping.” destacó Luciano Arrighi, CEO de Galpón de Ropa.

El cofundador de la compañía, Gonzalo Ades Posse, ubicó la apertura dentro de una estrategia de mayor alcance: “Para nosotros no se trata solo de sumar un punto de venta, sino de instalar la moda circular donde más gente la puede descubrir. Después de catorce años construyendo día a día lo que hoy es Galpón, este gran paso es la confirmación de que el modelo funciona y de que cada vez más gente está lista para sumarse a recircular la ropa que ya no usa y a comprar prendas con historia.”