Los envases de fibra renovable ganan terreno y redefinen la estrategia de las marcas

Los envases de fibra renovable ganan terreno y redefinen la estrategia de las marcas

Las exigencias regulatorias, la presión de los consumidores y los compromisos ambientales corporativos aceleran la migración hacia alternativas al plástico. La industria del packaging avanza en el desarrollo de materiales de papel con nuevas propiedades técnicas para responder a las demandas de sectores como alimentos, bebidas y retail.

El envase dejó de ser un elemento exclusivamente funcional dentro de la cadena productiva para transformarse en una herramienta estratégica vinculada a la sustentabilidad, la imagen corporativa y la relación de las marcas con los consumidores.

La transición hacia soluciones elaboradas con fibra renovable avanza impulsada por varios factores simultáneos. Por un lado, crecen las regulaciones ambientales que limitan el uso de determinados plásticos descartables y exigen mayores niveles de reciclabilidad. Por otro, las empresas buscan adaptar sus procesos y productos a consumidores cada vez más atentos al impacto ambiental de los envases.

Europa aparece hoy como uno de los principales motores de ese cambio. En varios países ya existen restricciones específicas para plásticos de un solo uso y esquemas que penalizan económicamente la generación excesiva de residuos domiciliarios. Ese contexto comenzó a modificar la lógica tradicional del packaging y aceleró el desarrollo de materiales alternativos.

En América Latina también se observa un avance regulatorio creciente. Chile, por ejemplo, impulsa legislación específica sobre envases y responsabilidad extendida del productor, mientras que otros mercados de la región empiezan a incorporar exigencias ambientales en distintos segmentos industriales.

En Argentina, el proceso se desarrolla de manera más gradual, aunque las empresas detectan una demanda cada vez mayor por soluciones renovables y reciclables.

“Históricamente el foco estaba casi exclusivamente en el costo, pero hoy empieza a aparecer una mirada más integral: costo, sustentabilidad e imagen de marca”, explicó Mercedes Corbalán, Product Manager Comercial a cargo de Innovación de Suzano Argentina.

La ejecutiva señaló además que las compañías ya no buscan únicamente alternativas “más sustentables”, sino materiales capaces de integrarse técnicamente a las líneas de producción existentes sin afectar la operación industrial.

El desafío técnico: reemplazar funciones que antes cumplía el plástico

Uno de los principales retos de la industria es lograr que los materiales de fibra renovable puedan ofrecer prestaciones similares a las que históricamente aportaban los envases plásticos.

“El mayor salto en este campo no está en producir más papel, sino en convertirlo en una plataforma funcional capaz de reemplazar estructuras de mayor complejidad”, sostuvo Corbalán.

En ese sentido, las áreas de investigación y desarrollo trabajan en la incorporación de propiedades técnicas específicas al papel, como barreras contra humedad y grasas, resistencia mecánica, termosellabilidad y mejores condiciones de impresión.

Entre las innovaciones aplicadas aparece la compactación y alineación de fibras para disminuir la permeabilidad del material, además de tratamientos externos con polímeros biodegradables y almidones capaces de repeler grasas y líquidos.

También se desarrollaron recubrimientos funcionales en base acuosa y mejoras orientadas a la impresión flexográfica, un aspecto clave para que el packaging mantenga valor comunicacional y atractivo visual en góndola.

El objetivo es que el envase pueda cumplir simultáneamente funciones operativas, comerciales y ambientales sin comprometer la conservación del producto ni la eficiencia industrial.

El packaging como herramienta de comunicación

Además de sus prestaciones técnicas, las compañías consideran cada vez más al envase como parte de la estrategia de posicionamiento de marca.

El packaging funciona hoy como un elemento de comunicación directa con el consumidor y una herramienta para transmitir políticas ambientales, compromisos de sustentabilidad y atributos diferenciales.

“Trabajamos junto a nuestros clientes en cada etapa de la transición: desde el proyecto de evaluación, equivalencia de propiedades de barrera, pruebas de impresión y hasta la validación técnica en su propio sistema productivo. Lo hacemos en equipo junto al área de Innovación de nuestra fábrica en Brasil, integrando al convertidor, al fabricante del producto y a las empresas de envasado. El objetivo es que el resultado final sea una estructura de envase que cumpla con la sustentabilidad sin comprometer la operación ni el desempeño del producto”, afirmó Iván Espósito, CEO de Suzano Argentina.

La demanda de soluciones diferenciadas impulsó además el desarrollo de líneas específicas para distintos mercados. Dentro del segmento de envases flexibles y consumo masivo, la compañía trabaja con alternativas orientadas a alimentos, bebidas, retail y descartables.

Entre ellas aparecen Greenpack®, destinado a envases para snacks, panificados y fast food; Bluecup® y Bluecup® BIO para vasos de bebidas con menor contenido plástico; Loop®, orientado a sorbetes de papel; y Greenbag®, diseñado para bolsas de retail con mayor resistencia.

Otro de los segmentos donde se expanden estos desarrollos es el mercado de microcorrugado y papeles kraft blancos destinados a packaging industrial y comercial.

“En Suzano Argentina crecemos mirando hacia adelante: con innovación en materiales, eficiencia operativa y sustentabilidad como norte”, concluyó Espósito.