
Nestlé: energía eléctrica renovable, agricultura regenerativa y programas de reciclaje en Argentina
La compañía informó una reducción global del 24,5% de sus emisiones netas desde 2018 y consolidó nuevos objetivos vinculados a economía circular y abastecimiento sostenible. En diálogo con Gerencia Ambiental, Verónica Rosales, directora de Comunicaciones y Asuntos Públicos y líder de Sustentabilidad de Nestlé Argentina, Uruguay y Paraguay, detalló las iniciativas que la empresa impulsa en energía renovable, recuperación de materiales, rediseño de envases y producción agrícola regenerativa.
Nestlé acelera en la región una estrategia de sustentabilidad que combina reducción de emisiones, transición energética, rediseño de packaging y transformación de su cadena de abastecimiento. Las fábricas y sitios propios de Nestlé Argentina ya se abastecen de 100% de energía eléctrica renovable, mientras avanza con programas de economía circular y recuperación de residuos a través de marcas como Purina, Nespresso y NESCAFÉ Dolce Gusto.
En una entrevista con Gerencia Ambiental, Verónica Rosales, directora de Comunicaciones y Asuntos Públicos y líder de Sustentabilidad de Nestlé Argentina, Uruguay y Paraguay, analizó los principales desafíos que enfrenta la compañía para alcanzar la meta global de cero emisiones netas hacia 2050 y explicó por qué el foco está puesto cada vez más en el origen de las materias primas y en la agricultura regenerativa.
La ejecutiva también se refirió a los avances en neutralidad plástica y de cartón, los sistemas de recuperación y reciclaje que la firma implementa en el país, los proyectos que buscan expandir estos esquemas fuera del AMBA y las innovaciones en envases orientadas a reducir el uso de plástico virgen y mejorar la reciclabilidad de los productos.
-Nestlé informó una reducción del 24,5% de sus emisiones netas respecto de 2018. ¿Cuáles fueron las principales medidas implementadas para alcanzar ese resultado y qué áreas representan hoy el mayor desafío para llegar a la meta de cero emisiones en 2050?
-En Nestlé asumimos dos compromisos globales muy claros: alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050 y avanzar hacia que el 100% de nuestros envases plásticos estén diseñados para ser reciclables en los próximos años. Estos objetivos guían la forma en la que producimos, operamos y pensamos el impacto de nuestra actividad a largo plazo. Sabemos que es un objetivo desafiante, por eso trabajamos de manera integrada con toda nuestra cadena de valor: desde los productores hasta los proveedores, del campo al consumidor.
En esa línea, a nivel global, haber logrado una reducción del 24,5% de emisiones netas respecto de 2018 refleja un proceso sostenido en el tiempo y la implementación de múltiples acciones de manera simultánea. Probablemente uno de los aprendizajes más relevantes fue entender dónde está el mayor impacto. En ese sentido, a nivel global, identificamos que alrededor del 70% de nuestras emisiones de gases de efecto invernadero se originan en el campo, vinculadas principalmente al abastecimiento de materias primas. Por eso, impulsamos un cambio profundo hacia modelos de agricultura regenerativa, que buscan restaurar la salud del suelo, capturar carbono y promover la biodiversidad.
Hoy, particularmente en Argentina, avanzamos significativamente en eficiencia energética; todas nuestras fábricas y sitios propios se abastecen de 100% de energía eléctrica renovable. Esto representa un avance importante porque permite reducir el impacto asociado a nuestras operaciones directas y nos ayuda a acompañar una transición hacia modelos productivos más sostenibles.
Localmente este compromiso también se traduce en distintas iniciativas junto a productores y aliados estratégicos. Un claro ejemplo es la alianza entre Purina, nuestra marca de alimentos para mascotas, y AAPRESID (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa) para fomentar la adopción de prácticas de agricultura regenerativa aplicadas a ingredientes, como el maíz, utilizados en alimentos para mascotas, reforzando nuestro compromiso con sistemas alimentarios más sostenibles desde el origen. Asimismo, continuamos trabajando junto a los productores de leche para implementar estas prácticas también en el negocio lácteo.
Por último, de cara a los desafíos globales hacia 2050, uno de los más relevantes es seguir acelerando transformaciones en áreas clave como el abastecimiento de materias primas, la producción agrícola y la logística. Son procesos en los que ya venimos trabajando y que requieren innovación, inversión y un trabajo articulado con productores, proveedores y otros actores a lo largo de toda la cadena de valor.
-La compañía alcanzó por tercer año consecutivo la neutralidad en plástico y por segundo año en cartón. ¿Cómo funciona el sistema de compensación y reciclaje que utilizan y qué porcentaje de ese recuperó proviene efectivamente de consumo por hogar en Argentina?
-En línea con lo que mencionaba anteriormente, y con el fin de avanzar hacia que el 100% de nuestros envases plásticos estén diseñados para ser reciclables en los próximos años, desde Nestlé ponemos un fuerte foco en rediseño de nuestros envases y en la circularidad.
Sin embargo, más allá de medir resultados, sabemos que avanzar hacia una economía circular requiere mirar todo el ciclo, y fortalecer sistemas que aseguren la efectiva recuperación y reciclaje de los materiales una vez consumidos. Ejemplos concretos son: la incorporación de 30% de rPET en botellas de agua, el reemplazo de sorbetes plásticos por sorbetes de papel o cambios en componentes para mejorar la reciclabilidad, como la transición hacia tapas transparentes en los frascos de NESCAFÉ.
Estamos orgullosos de haber alcanzado la neutralidad en plástico y cartón lo que significa que logramos asegurar la recuperación y reciclaje del equivalente al 100% del tipo y cantidad materiales que ponemos en el mercado. En el último año recuperamos más de 6.000 toneladas de plástico y más de 4.000 toneladas de cartón.
Todo este proceso se mide mediante el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) y es auditado externamente por SGS bajo estándares internacionales, como la norma ISO 14044. Esto nos permite validar la equivalencia entre los materiales que ponemos en el mercado y aquellos que efectivamente son recuperados y reciclados, pero también medir de forma concreta cuánto estamos avanzando hacia nuestra visión de que ninguno de nuestros envases termine como residuo en rellenos sanitarios o en el entorno natural.
Además, trabajamos junto a organizaciones, recuperadores urbanos, empresas y distintos actores para impulsar sistemas de recolección y recuperación que permitan ampliar el impacto. También llevamos adelante programas específicos con algunas de nuestras marcas, entendiendo que cada categoría tiene desafíos distintos. Por ejemplo, desde NESCAFÉ Dolce Gusto contamos con un programa orientado a recuperar cápsulas usadas para transformarlas en madera plástica y otros productos reciclados; con Nespresso incorporamos nuevamente las cápsulas de aluminio y el café al circuito productivo; y desde Purina desarrollamos Purina Recicla que promueve la recolección y reciclaje de las bolsas de alimento para mascotas.
Creemos que este tipo de iniciativas son fundamentales porque ningún actor puede resolver este desafío por sí solo. La transformación requiere innovación, colaboración y sistemas cada vez más robustos que permitan que más materiales vuelvan al circuito productivo en lugar de convertirse en residuos.
-En relación con los programas de economía circular como Purina Recicla, Dolce Gusto y Nespresso, ¿qué volumen de materiales lograron recuperar durante el último año y cuáles son los planes de expansión de esos esquemas fuera del AMBA?
-Desde Nestlé, impulsamos distintos programas de recuperación y reciclaje a través de nuestras marcas porque entendemos que cada categoría presenta desafíos diferentes y requiere soluciones adaptadas a sus materiales y formas de consumo. A través de estas iniciativas buscamos no solo recuperar materiales, sino también seguir fortaleciendo sistemas que permitan ampliar su alcance y generar resultados concretos.
En el caso de Purina Recicla, el objetivo es promover la recuperación y reciclaje de bolsas de alimento para mascotas una vez consumidas, buscando que estos materiales puedan reincorporarse al circuito productivo en lugar de convertirse en residuos. Desde 2021, Purina lleva a cabo un programa de reciclaje que permitió recuperar más de 18 toneladas de plástico desde su lanzamiento. Además, los materiales recuperados son transformados en madera plástica utilizada para desarrollar camas para perros de refugios, bancos de plaza y composteras, generando una segunda vida útil para esos residuos.
En el caso de NESCAFÉ Dolce Gusto, al tratarse de una categoría diferente, los desafíos también son distintos. Una de las principales oportunidades está vinculada a seguir promoviendo hábitos de separación y recuperación en una categoría de consumo frecuente como las cápsulas de café. En ese sentido, el programa busca acercar alternativas concretas para que, una vez utilizadas, las cápsulas puedan tener un destino adecuado a través de sistemas de recuperación específicos. Actualmente contamos con 48 puntos activos, únicamente en CABA y GBA.
Por su parte, Nespresso da una segunda vida a sus cápsulas de aluminio al transformarlas en nuevos objetos. A su vez, el café utilizado se dona a la Fundación Huerta Niño, donde se convierte en compost orgánico para el desarrollo de huertas en escuelas rurales y urbanas. Actualmente, el programa logra recuperar más del 33% de sus cápsulas.
-Nestlé señaló que todas sus fábricas y sitios propios en Argentina ya operan con energía eléctrica renovable. ¿Qué tipo de contratos o fuentes renovables utilizan y si evalúan incorporar generación propia en algunas plantas?
-Este hito, que nos llevó a alcanzar el 100% de energía eléctrica renovable en nuestras fábricas y sitios propios en Argentina, es el resultado de decisiones concretas tomadas durante los últimos años para transformar la forma en la que operamos. Hoy trabajamos con una combinación de acuerdos de compra de energía renovable que nos permiten garantizar el origen renovable de la energía Utilizada.
Más allá de los mecanismos específicos, para nosotros esto representa una manera de incorporar cambios estructurales en las operaciones y reducir emisiones asociadas a la producción. Muchas veces, cuando se habla de sustentabilidad, se piensa primero en envases o reciclaje, pero una parte muy importante también ocurre puertas adentro, en cómo funcionan las plantas, cómo consumimos energía o dónde ponemos el foco para ganar eficiencia.
Sabemos que este tipo de cambios no ocurren de un día para otro, sino que requieren planificación, inversión y una mirada de largo plazo. Lo importante es poder seguir incorporando herramientas que nos permitan transformar progresivamente la forma en la que producimos, acompañando una operación cada vez más eficiente y con menor impacto ambiental.

Verónica Rosales, directora de Comunicaciones y Asuntos Públicos y líder de Sustentabilidad de Nestlé Argentina, Uruguay y Paraguay
-A través del acuerdo entre Purina y AAPRESID, la empresa comenzó a impulsar prácticas de agricultura regenerativa en Córdoba. ¿Qué objetivos concretos tiene el programa en términos de reducción de emisiones, conservación de suelos o trazabilidad de materias primas?
-La agricultura regenerativa probablemente sea uno de los ejemplos más claros de cómo muchas veces para nosotros la transformación empieza mucho antes de que el producto llegue al consumidor. En el caso del programa que impulsamos con Purina junto a AAPRESID en Córdoba, el foco está puesto en acompañar prácticas que permitan mejorar la salud del suelo, favorecer la biodiversidad, optimizar el manejo del agua y contribuir a la reducción de emisiones desde el origen de nuestros ingredientes.
Este proyecto forma parte de una meta más amplia de Nestlé, lograr que para 2030 el 50% de nuestros ingredientes clave provengan de campos que implementen prácticas de agricultura regenerativa. Además, tiene una relación directa con nuestro compromiso de alcanzar cero emisiones netas hacia 2050, entendiendo que una parte importante de las emisiones se genera al inicio de la cadena de valor, vinculada a la producción agrícola.
Hoy el programa abarca alrededor de 1.500 hectáreas en Córdoba y representa una apuesta de nuestro lado por poner cada vez más foco en el origen de los alimentos.
-La compañía avanzó en cambios de diseño de envases, como la incorporación de rPET en botellas o el reemplazo de sorbetes y tapas plásticas. ¿Qué otras innovaciones en packaging están evaluando para reducir el uso de plástico virgen y mejorar la reciclabilidad de sus productos?
-En Nestlé, innovar es parte de nuestra forma de trabajar, y eso también se refleja en la manera en la que pensamos nuestros envases. Una de las cosas que aprendimos es que innovar en packaging no pasa únicamente por reemplazar un material por otro. En alimentos y bebidas, el envase cumple una función clave vinculada a la conservación, calidad y seguridad del producto, por lo que cualquier cambio requiere encontrar un equilibrio entre la sustentabilidad y la calidad.
Por eso trabajamos constantemente para repensar nuestros envases, con el objetivo de que cada vez más categorías puedan avanzar hacia soluciones diseñadas para ser reciclables. Teniendo eso en cuenta, innovaciones como la incorporación de rPET en botellas, el reemplazo de sorbetes plásticos por papel o cambios en componentes para mejorar la reciclabilidad son parte de una transformación más amplia que también empieza a verse en otros negocios. Hoy, por ejemplo, el 100% de las cápsulas de NESCAFÉ Dolce Gusto y Nespresso están diseñados para ser reciclables, al igual que las bolsas de alimento para mascotas de Purina.
En esa línea, seguimos evaluando alternativas que nos permitan incorporar mejoras progresivas en distintas categorías, siempre buscando equilibrar.


