Primera norma IRAM para Steel Framing: reglas claras para la construcción del futuro

Primera norma IRAM para Steel Framing: reglas claras para la construcción del futuro

La reciente incorporación de un estándar nacional para los materiales utilizados en Steel Framing abre una nueva etapa para la construcción industrializada en Argentina. La iniciativa busca ordenar criterios técnicos, fortalecer la profesionalización del sector y generar mayores niveles de confianza para acelerar la adopción de soluciones eficientes y sustentables.

La construcción en seco, y particularmente el sistema Steel Framing, viene demostrando que es capaz de ofrecer respuestas concretas a algunos de los principales desafíos que enfrenta nuestro país: construir más rápido, con mayor eficiencia, menor impacto ambiental y mejores prestaciones para quienes habitan los edificios. Sin embargo, para consolidar ese crecimiento era necesario dar un paso adicional: establecer un lenguaje técnico común que aporte previsibilidad, calidad y confianza.

El reciente establecimiento de la nueva Norma IRAM 51001-1 representa precisamente ese paso. Se trata de un hito para toda la industria de la construcción porque, por primera vez, Argentina cuenta con un estándar nacional que establece los criterios y requisitos para los materiales que integran un sistema Steel Framing. Es el resultado de un trabajo colaborativo entre instituciones, empresas, especialistas y organismos técnicos que compartimos una misma convicción: el desarrollo sostenible también necesita normas.

En un mercado donde la construcción en seco mantiene un crecimiento sostenido desde hace años, la estandarización adquiere un valor estratégico. Permite que todos los actores, fabricantes, proyectistas, desarrolladores, constructores, organismos públicos y privados, trabajen sobre parámetros comunes, facilitando el diseño, la ejecución, el control y la evaluación de las obras. En otras palabras, establece que la calidad deje de ser una aspiración para convertirse en un requisito.

Las normas también cumplen otro rol fundamental: generan confianza. Cuando un sistema constructivo cuenta con criterios técnicos consensuados y validados, se reducen las incertidumbres, se profesionaliza la cadena de valor y se facilita su incorporación en proyectos públicos y privados. En un país donde cada provincia y cada municipio posee sus propios códigos de edificación, disponer de un estándar de referencia representa una herramienta de enorme valor para avanzar hacia procesos más homogéneos y eficientes.

Pero el alcance de esta norma va mucho más allá del Steel Framing. Habla de la construcción que necesitamos como sociedad. Argentina enfrenta un importante déficit habitacional y, al mismo tiempo, el desafío global de reducir el impacto ambiental de los edificios, responsables de una parte significativa del consumo energético y de las emisiones de carbono. Resolver ambas cuestiones exige construir más, pero también construir mejor.

La construcción en seco aporta ventajas concretas en ese camino. Reduce significativamente los desperdicios de obra, optimiza el uso de materiales, disminuye el consumo de agua durante la ejecución y mejora la eficiencia energética de los edificios durante toda su vida útil. Vuelve más eficiente el proceso constructivo, al mismo tiempo que contribuye a reducir el consumo de energía -lo cual representa también un ahorro económico- y las emisiones a largo plazo. Un modelo que no solo es aplicable a viviendas residenciales, sino también a escuelas, hospitales y edificios públicos, entre otras aplicaciones.

Capacitación a todo nivel

En esa línea, la capacitación continua siendo uno de los principales desafíos a la hora de impulsar la adopción de soluciones más eficientes y sostenibles. Arquitectos, ingenieros, constructores, maestros mayores de obra, inspectores, desarrolladores y futuros profesionales requieren herramientas y formación que les permitan diseñar y ejecutar obras con los más altos estándares de calidad.

Por Silvina López Planté, Gerente de Relaciones Institucionales de Saint-Gobain Argentina

Con ese compromiso, desde Saint-Gobain impulsamos iniciativas de formación y trabaja de manera articulada con universidades, cámaras empresarias e instituciones del sector para promover la profesionalización y fortalecer las capacidades técnicas que demanda la construcción del futuro.

La Norma IRAM 51001-1 tampoco representa un punto de llegada. Es la primera etapa de un proceso que continuará con nuevas normas vinculadas al diseño, al proyecto constructivo y a la instalación del sistema. Ese marco técnico integral permitirá seguir fortaleciendo el desarrollo del Steel Framing y facilitará su incorporación como referencia en los distintos códigos de construcción del país.

Como compañía comprometida con la construcción liviana y sostenible, creemos que las transformaciones profundas requieren innovación, colaboración y visión de largo plazo. Haber participado activamente en este proceso junto a IRAM, INCOSE y el resto de los actores involucrados reafirma esa convicción.

Las normas, muchas veces, pasan inadvertidas para quienes no forman parte del sector. Sin embargo, detrás de cada una de ellas existe un enorme trabajo técnico que termina impactando en la calidad de lo que hacemos. Por eso, más que un estándar, esta nueva norma representa una oportunidad: la de seguir construyendo una industria más profesional, más eficiente y más preparada para responder a los desafíos del futuro.

Por Silvina López Planté, Gerente de Relaciones Institucionales de Saint-Gobain Argentina