Suspensión de la exploración offshore en el mar argentino

Suspensión de la exploración offshore en el mar argentino

La Justicia Argentina falló en contra de la empresa Equinor Argentina, para las tareas de exploración offshore frente a las costas de Mar del Plata.

El pasado viernes 11 de febrero el Juzgado Federal Nº 2 de Mar del Plata, dirigido por el Juez Santiago José Martín, dio marcha atrás con la aprobación de la Resolución Nº 436/2021 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación Argentina.

Dicha Resolución, aprobada el 30 de diciembre de 2021, avala  la explotación petrolera por parte de la empresa Equinor en tres bloques offshore, “CAN 100″, “CAN 108″ y “CAN 114″, ubicados en la Cuenca Argentina Norte.

Por lo tanto, dada la suspensión del Proyecto, la petrolera noruega deberá abstenerse de iniciar las tareas de exploración hasta que se analice la cuestión de fondo y se dicte una sentencia definitiva.

Cabe mencionar que el Proyecto fue aprobado en su momento como consecuencia del decreto 870/2021 del Estado Nacional, el cual autoriza la explotación, industrialización, transporte y comercialización de los hidrocarburos.  La política nacional con respecto a las mencionadas actividades tiene como objetivo principal satisfacer las necesidades de hidrocarburos del país con el producido de sus yacimientos y mantener reservas que aseguren esa finalidad.

Bajo este marco, Marcelo A. Corti, Director Ejecutivo del Centro de Desarrollo Sustentable GEO, opina que “Hay una necesidad energética que el país tiene que suplir. El único lugar desde donde se puede resolver es con un diálogo y un plan de transición energética para los próximos años de nuestro país”.

El Proyecto fue rechazado por movimientos ambientalistas, medios de comunicación y personas que se sumaron a las voces de cancelación del mismo. Uno de esos movimientos fue el #Atlanticazo, “una movida que reclama que no exploren físicamente el Océano Atlántico para la búsqueda de petróleo” expresó Jennifer Pezzo, presidenta de la Fundación Ecológica de Pinamar.

Corti agrega que “Es importante que esto sea un hito. Más allá de cualquier consideración personal, hubo una manifestación donde la sociedad se resistió a este tipo de explotaciones”.

Por otro lado, en julio del 2021 hubo una audiencia pública convocada por el Ministerio de Ambiente, donde se presentó el estudio de impacto ambiental. La respuesta de los ambientalistas y las asambleas es que, precisamente, el resultado de la audiencia fue de rechazo mayoritario a la medida, que siguió adelante.

Sin ir más lejos, las causas de la Justicia sobre su fallo son:

1) El cumplimiento defectuoso de los estándares sobre información y participación que se desprenden de la legislación vigente y del Acuerdo de Escazú (Ley 27.566). Esto significa que el Proyecto debía publicitar y hacer saber a la ciudadanía – en detalle – sobre las intervenciones ambientales.

2) La falta de una instancia de consulta al Municipio de General Pueyrredón en el proceso de toma de decisión.

3) Las falencias del Estudio de Impacto Ambiental derivadas de la insuficiente proyección sobre los impactos acumulativos de las exploraciones a realizarse sobre el Mar Argentino. Estas falencias fueron adoptadas por asambleístas y movilizados por la causa como falta de licencia social. Los protestantes alegan que – para con la ecología – no alcanza solo con la cuestión legal, sino también la aprobación comunitaria.

También, la exploración offshore se vale del envío de ondas sonoras, lo que puede afectar a las especies animales, que en el mar se orientan a través del sonido, lo que podría impactar en su hábitat y conductas.

Corti destaca que “a partir de esto se abre la oportunidad de debatir sobre lo que viene en materia energética, lo que implica tener un diálogo franco, con las organizaciones dentro, acerca de cómo va a ser la transición y las necesidades que hay con respecto a la matriz energética argentina para el futuro cercano”.

El fallo del Juez Martín respondió a estos reclamos y falló a favor del ecocentrismo.