
Syngenta reduce un 30% el uso de plástico con un nuevo envase para el agro
La compañía incorporó una presentación de 20 litros que pesa 780 gramos y busca mejorar la eficiencia de los materiales y la logística. La iniciativa se suma a otras alternativas de envasado y a los programas de recuperación de recipientes fitosanitarios para reducir el impacto ambiental de la actividad agrícola.
Syngenta presentó en Argentina un nuevo envase de 20 litros y 780 gramos de peso que permite reducir un 30% el uso de plástico respecto del estándar del mercado. La innovación, desarrollada por Industrias Termoplásticas Argentinas (ITA) y homologada por la compañía, también apunta a disminuir las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) asociadas al transporte y almacenamiento de los productos.
El lanzamiento se inscribe en la estrategia de la empresa de tecnología agrícola (AgTech) para optimizar el uso de materiales y avanzar en soluciones que contribuyan a reducir la presencia de plástico en el campo. La iniciativa aborda una etapa relevante de la cadena agropecuaria: el diseño de los envases y su incidencia tanto en la logística como en la gestión posterior de los residuos.
Según informó la compañía, el nuevo recipiente mantiene las condiciones de calidad del producto y los requisitos de seguridad necesarios para su traslado y entrega al productor. Su menor peso permite reducir la cantidad de plástico empleada por unidad, sin modificar la capacidad de 20 litros.
Menos material en el diseño de los envases
La nueva presentación se suma a otras medidas implementadas por Syngenta para disminuir el consumo de plástico en sus soluciones de envasado. Una de ellas es la incorporación de contenedores IBC (Intermediate Bulk Container) de mil litros, que permiten reducir un 95% el uso de este material, según los datos informados por la empresa.
En 2024, además, la compañía lanzó un envase de tres capas que incorpora un 30% de plástico reciclado. Esta alternativa integra materiales recuperados en la fabricación y amplía las opciones para reducir el consumo de plástico virgen.
Las tres iniciativas responden a distintas estrategias de diseño: utilizar menos material para fabricar un recipiente, incorporar plástico reciclado y recurrir a formatos de mayor capacidad. En conjunto, buscan mejorar la eficiencia en el uso de recursos y reducir el impacto ambiental asociado al envasado y la distribución de productos destinados al agro.
La logística también forma parte de este enfoque. La reducción del peso de los recipientes puede contribuir a disminuir las emisiones vinculadas con su transporte y almacenamiento, aunque el impacto efectivo depende de las condiciones de distribución y operación.
La gestión de los envases después de su uso
La reducción del plástico empleado en la fabricación es una de las dimensiones de la gestión ambiental de los envases fitosanitarios. Otra es asegurar que, una vez utilizados, sean manipulados y entregados a los circuitos habilitados para su tratamiento.
En Argentina, Syngenta participa de CampoLimpio, organización que promueve la recuperación y el reciclaje de envases vacíos de fitosanitarios. El sistema cuenta con Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT) y campañas itinerantes de recepción que permiten acercar los puntos de entrega a productores de distintas zonas del país.
El objetivo es que los recipientes reciban un tratamiento adecuado y tengan un destino seguro, de acuerdo con los procedimientos establecidos. En este proceso, el manejo correcto por parte del usuario resulta fundamental para evitar riesgos ambientales y facilitar la recuperación del material.
Para los envases que requieren lavado, el cumplimiento de los procedimientos correspondientes y su posterior devolución a los canales autorizados son pasos centrales. La reducción de plástico en origen, por lo tanto, debe complementarse con una gestión responsable durante y después del uso.

