Tetra Pak redujo 34% sus emisiones y apuesta a sostener el reciclaje

Tetra Pak redujo 34% sus emisiones y apuesta a sostener el reciclaje

La compañía informó nuevos avances en su estrategia ambiental global y destinó unos 100 millones de euros a investigación y desarrollo de soluciones con menor impacto. En Argentina, logró mantener la recuperación de envases posconsumo pese a la menor demanda y la caída del valor de los materiales reciclados.

Tetra Pak redujo un 34% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el conjunto de su cadena de valor respecto de 2019, mientras que la disminución alcanzó el 56% en sus propias operaciones. Los resultados fueron difundidos en el Reporte de Sustentabilidad 2025, que también informó que el 97% de la energía utilizada en sus plantas y operaciones durante el período provino de fuentes renovables.

Los avances forman parte de una estrategia global que busca reducir la huella ambiental de los sistemas alimentarios desde las primeras etapas de diseño de los envases hasta su recuperación y reciclaje. El objetivo es avanzar hacia soluciones que requieran menos recursos de origen fósil y que puedan integrarse con mayor eficiencia a esquemas de economía circular.

«Con objetivos claros y medibles, 2025 fue un año de avances concretos, incluido el hito de superar una reducción de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero en nuestra cadena de valor», destacó Adolfo Orive, presidente y CEO de Tetra Pak.

La compañía también destinó aproximadamente 100 millones de euros a investigación y desarrollo durante 2025. Los recursos están orientados a acelerar tecnologías aplicadas a los envases, con especial atención en el aumento de materiales renovables, la reducción de insumos de origen fósil y la mejora de las condiciones de reciclabilidad.

El desafío de sostener el reciclaje en Argentina

El escenario local aparece en el reporte como uno de los puntos donde la sustentabilidad enfrenta un desafío que excede las cuestiones estrictamente ambientales. Durante 2025, el mercado de materiales recuperados estuvo condicionado por una menor demanda, precios más bajos para los materiales reciclables y un incremento de los costos operativos.

A pesar de esas dificultades, Tetra Pak consiguió mantener los niveles de recolección de envases posconsumo alcanzados durante el año anterior. El resultado fue posible a partir de una red que involucra a distintos actores de la cadena de recuperación, entre ellos los recicladores especializados Interpack Papelera del Sur, Celulosa y Reciclados Quequén, Servycom, Celulosa Pro y Recytek.

La compañía también destacó la participación de decenas de municipios y cooperativas de recuperadores urbanos que forman parte de la red nacional de recuperación de envases. A esa estructura se sumó el acompañamiento de empresas clientes que continuaron participando de los programas de reciclaje.

«Estas iniciativas contribuyen a reforzar la resiliencia del sistema de reciclaje y a impulsar una economía circular capaz de sostenerse aun en condiciones de mercado complejas», señaló Horacio Martino, gerente de Sustentabilidad para Argentina y Paraguay de Tetra Pak.

La resiliencia gana peso en la agenda ambiental

El desempeño argentino plantea una discusión que comienza a adquirir mayor relevancia para las empresas: la sustentabilidad de los sistemas de reciclaje no depende únicamente de la existencia de infraestructura o de tecnologías adecuadas, sino también de su capacidad para funcionar cuando las condiciones económicas se deterioran.

En ese sentido, sostener la recuperación de materiales durante una etapa de menor rentabilidad constituye un desafío para toda la cadena. La experiencia muestra que la continuidad depende de la coordinación entre empresas, gobiernos locales, cooperativas y recuperadores, que cumplen funciones diferentes pero complementarias en el circuito.

El desafío tiene una dimensión regional. En buena parte de América Latina, los sistemas de recuperación de materiales dependen en gran medida de los recuperadores urbanos y requieren esquemas de financiamiento que permitan mantener las operaciones cuando los precios de los materiales reciclados disminuyen.

Para la industria, esa capacidad de resistencia empieza a incorporarse como un componente más de las estrategias de economía circular. No se trata solamente de aumentar los volúmenes recuperados durante períodos favorables, sino de generar condiciones que permitan mantener el circuito activo a lo largo de los distintos ciclos del mercado.

La hoja de ruta hacia 2030 y 2050

El reporte también ratificó los objetivos climáticos de Tetra Pak para los próximos años. La compañía mantiene como meta reducir 46% las emisiones de GEI en toda su cadena de valor para 2030 y alcanzar el 100% de electricidad proveniente de fuentes renovables en sus operaciones.

El horizonte de largo plazo contempla, además, alcanzar emisiones netas cero en 2050. Para avanzar hacia ese objetivo, la estrategia combina reducción de emisiones, transformación de los procesos productivos e innovación aplicada a los materiales utilizados en los envases.

La inversión en investigación y desarrollo se convierte así en uno de los instrumentos para acelerar esa transición. El foco está puesto en desarrollar alternativas con una mayor proporción de materiales renovables, disminuir la dependencia de recursos fósiles y facilitar la recuperación posterior de los envases.

Para acceder al reporte completo, ingresá acá