Ab Astra cerró una ronda de inversión para acelerar el desarrollo de una tecnología basada en partículas provenientes del espacio que permite obtener imágenes del subsuelo sin perforaciones. La empresa apunta inicialmente a la minería de litio y cobre, aunque también proyecta aplicaciones en petróleo y gas.
La startup argentina Ab Astra obtuvo una inversión pre-seed de US$2 millones para avanzar en el desarrollo de una tecnología que promete transformar la exploración minera. La compañía utilizará los fondos para construir su primer equipo comercial, perfeccionar sus sistemas de procesamiento de datos y comenzar las pruebas piloto en proyectos vinculados a minerales críticos, un segmento impulsado por la creciente demanda mundial de litio, cobre, uranio y tierras raras.
La ronda de financiamiento fue encabezada por Draper Cygnus, con CITES como inversor ancla, además de la participación de Air Capital y un grupo de inversores ángeles. El objetivo es acelerar la llegada al mercado de una solución que busca reducir costos, minimizar el impacto ambiental y mejorar la precisión durante las primeras etapas de exploración geológica.
La propuesta posiciona a Ab Astra dentro del segmento conocido como deep tech, integrado por empresas que desarrollan innovaciones surgidas de investigaciones científicas de alta complejidad y que transforman esos avances en aplicaciones industriales.
Cómo funciona la tecnología
El desarrollo de la empresa se basa en la muongrafía, una técnica que aprovecha los muones, partículas subatómicas generadas cuando los rayos cósmicos interactúan con la atmósfera terrestre.
Estas partículas tienen la capacidad de atravesar cientos de metros e incluso kilómetros de roca. A medida que avanzan por el subsuelo pierden energía según la densidad de los materiales que encuentran en su recorrido. Analizando esas variaciones es posible reconstruir imágenes de alta resolución del interior de la tierra, de manera similar al funcionamiento de una tomografía médica, aunque utilizando como fuente de radiación un fenómeno completamente natural.
Para ello, Ab Astra desarrolló sensores capaces de detectar el paso de los muones y los combina con algoritmos matemáticos e inteligencia artificial que procesan millones de datos para construir modelos digitales del subsuelo.
La tecnología no solo genera imágenes tridimensionales, sino también representaciones en cuatro dimensiones que incorporan la evolución temporal del terreno. Esto permite monitorear movimientos de fluidos, variaciones en acuíferos y cambios en la estructura geológica, una capacidad con potencial de aplicación tanto en minería como en la industria de los hidrocarburos.
Menos perforaciones y mayor precisión
Uno de los principales objetivos de esta herramienta es reducir la incertidumbre en las campañas de exploración. Antes de avanzar con perforaciones, las compañías podrán contar con información mucho más precisa sobre la composición del terreno, optimizando la toma de decisiones y disminuyendo el riesgo asociado a proyectos de alto costo.
La exploración minera demanda inversiones millonarias y una parte importante de las perforaciones realizadas no termina confirmando la existencia de depósitos económicamente viables. Contar con imágenes más detalladas del subsuelo permitiría focalizar mejor las campañas y reducir significativamente la cantidad de pozos exploratorios.
La disminución de perforaciones también representa un beneficio ambiental. Cada intervención implica movimiento de equipos, consumo de agua, utilización de maquinaria pesada y alteraciones sobre el terreno. Reducir esas tareas contribuye a disminuir la huella ambiental de la actividad, un aspecto que adquiere cada vez mayor relevancia para inversores, organismos regulatorios y comunidades.
Del litio a Vaca Muerta
Aunque el primer foco comercial estará puesto en la minería de minerales críticos, la compañía ya comenzó a evaluar aplicaciones para el sector energético.
Entre ellas aparece Vaca Muerta, donde la muongrafía podría utilizarse para obtener perfiles tridimensionales del subsuelo y mejorar el conocimiento de los reservorios no convencionales. La información obtenida permitiría optimizar el diseño de los desarrollos y aportar nuevas herramientas para la caracterización de los yacimientos.
Detrás del proyecto se encuentra el físico neuquino Germán Serrano, fundador y CEO de Ab Astra. La empresa nació dentro del ecosistema científico de Neuquén con el objetivo de trasladar conocimientos provenientes de la física de partículas hacia aplicaciones concretas para la industria.


