
Vélez instala paneles solares en el Amalfitani para cubrir hasta un cuarto de su consumo eléctrico
El club avanza con un proyecto de generación distribuida que combina eficiencia energética y reducción de costos. La iniciativa, financiada mediante acuerdos comerciales, convierte una terraza ociosa en una fuente renovable que podría incluso aportar excedentes a la red eléctrica.
Vélez Sarsfield puso en marcha un proyecto inédito en el fútbol argentino: la reconversión de un espacio inutilizado del Estadio José Amalfitani en una planta de generación solar.
La obra comenzó a principios de marzo y contempla la instalación de 210 paneles fotovoltaicos sobre una superficie de 1.250 metros cuadrados, ubicada en el techo del sector que da a la avenida Juan B. Justo, donde se encuentra el acceso principal a la sede.
El objetivo es claro: reducir de manera significativa el consumo energético del complejo. “Apuntamos a reemplazar entre el 22% y el 25% del consumo energético diario del estadio”, indicaron desde el área de Infraestructura del club. “A lo que apostamos es que haya un esquema más sustentable y haya también un ahorro económico”, agregaron.
Detalles técnicos y esquema de inversión
El sistema diseñado cuenta con una potencia máxima de 120 kWp en corriente continua y una capacidad nominal de 100 kW en corriente alterna, operando a 380 voltios. Los paneles instalados, de 570 Wp cada uno, corresponden a la firma Trina Solar, representada en el país por el grupo Corven.
La inversión total ronda los US$200.000, aunque el club logró financiar el proyecto mediante un esquema de canje de espacios publicitarios con sus patrocinadores, evitando así un desembolso directo de capital.
Este modelo de financiamiento aparece como una alternativa innovadora dentro del ámbito deportivo, donde las restricciones presupuestarias suelen limitar este tipo de iniciativas.
Un nodo energético dentro del club
El estadio no solo funciona como sede de los partidos del primer equipo, sino que también alberga múltiples actividades. En el predio operan un instituto educativo, disciplinas deportivas amateurs como básquet y futsal, además de servicios gastronómicos y comerciales.
Esta diversidad de usos convierte al complejo en un importante centro de consumo energético, lo que refuerza la relevancia del proyecto. La generación solar permitirá aliviar parte de esa demanda sin afectar el funcionamiento cotidiano.
“El polo educativo que funciona en el estadio es grande y en lo deportivo, la sede tiene muchas actividades. Y de alguna manera lo que buscamos es la posibilidad de reducir costos y no bajar la calidad, y al mismo tiempo ser un poco más actualizados. Y que sea un modelo para que se replique en otros clubes”, señalaron desde la institución.
Etapa final y posibilidad de expansión
Al momento de cierre del proyecto, la obra presentaba un avance del 95%. Tras la instalación de los paneles, el siguiente paso será su conexión al sistema eléctrico interno del estadio, un proceso que requerirá un apagón total de la sede.
Luego se llevarán a cabo pruebas operativas durante varios días, con la expectativa de que el sistema entre en funcionamiento pleno durante mayo.
Además, el espacio intervenido cuenta con superficie adicional disponible, lo que abre la posibilidad de ampliar la capacidad instalada en el futuro mediante la incorporación de nuevos paneles.
Generación distribuida y aporte a la red
El proyecto se encuadra dentro del régimen de generación distribuida establecido por la Ley 27.424, que permite a usuarios generar su propia energía renovable y, eventualmente, inyectar excedentes a la red eléctrica.
En ese sentido, desde Vélez confirmaron que el sistema está preparado para volcar energía a la red operada por Edesur.
Este aspecto no solo mejora la eficiencia del proyecto, sino que también posiciona al club como un actor activo dentro del ecosistema energético urbano, con capacidad de aportar generación limpia.

