
TotalEnergies activa en el extremo sur el parque eólico más austral del planeta
La compañía energética puso en funcionamiento un desarrollo clave en Tierra del Fuego que combina generación renovable y almacenamiento para abastecer operaciones gasíferas offshore. La iniciativa optimiza el uso de recursos, mejora la eficiencia del sistema y reduce la huella ambiental en una cuenca estratégica para el país.
La compañía TotalEnergies concretó la inauguración del parque eólico más austral del mundo, emplazado en la localidad de Río Cullen, a unos 130 kilómetros al norte de Río Grande. El proyecto, desarrollado en asociación con Wintershall y Pan American Energy, demandó una inversión cercana a los 60 millones de dólares.
La inauguración fue encabezada por el gobernador Gustavo Melella y el country chair de la compañía, Sergio Mengoni, en un acto que marcó un nuevo paso en la integración de energías renovables dentro de operaciones hidrocarburíferas.
El parque se encuentra vinculado directamente a la planta de tratamiento de gas que opera la empresa en la zona, donde se procesa la producción proveniente de plataformas offshore ubicadas entre 20 y 80 kilómetros mar adentro. Estas áreas representan cerca del 20% del gas que se consume en Argentina, canalizado a través del Gasoducto San Martín.
Integración tecnológica: viento, baterías y control inteligente
El núcleo innovador del proyecto radica en su esquema de generación híbrida. Hasta hace pocas semanas, la planta de procesamiento dependía exclusivamente de energía eléctrica convencional para su operación. Con la incorporación del parque eólico, esa demanda pasa a ser cubierta parcialmente por dos aerogeneradores de gran escala —86 metros de altura y 136 metros de diámetro de rotor—.
Dado que la energía eólica es intermitente, el sistema se complementa con un esquema de almacenamiento mediante baterías, lo que permite estabilizar el suministro. Según explicó el ingeniero Bernardo Díaz, integrante del equipo técnico, el principal desafío fue garantizar confiabilidad en un entorno industrial exigente.
“El principal desafío fue manejar la variabilidad del viento y aplicarla a una industria que necesita altísima confiabilidad”, señaló.
El sistema combina tres elementos: generación eólica, almacenamiento energético y una plataforma de gestión inteligente que regula el flujo según la disponibilidad y la demanda. “Las baterías permiten almacenar energía cuando hay mucho viento y entregarla cuando falta”, detalló.
Con una potencia instalada de 8,4 MW, el parque tiene una producción estimada de 50 GWh anuales. Este esquema, según la empresa, constituye uno de los primeros desarrollos a nivel global en integrar de forma operativa una fuente renovable con almacenamiento en instalaciones vinculadas a la producción de hidrocarburos.
Impacto en emisiones y oferta de gas
Desde la compañía destacaron que la incorporación del parque permitirá reducir en más de un 55% las emisiones asociadas a la generación eléctrica utilizada en las plantas de Río Cullen y Cañadón Alfa. En esa línea, Mengoni aseguró que el proyecto implica “más generación de energía con menos emisiones”.
Además del beneficio ambiental, la iniciativa tiene un impacto directo en el sistema energético nacional. Al reemplazar parte del consumo interno de gas utilizado para generación eléctrica, se libera un mayor volumen para su inyección en la red.
“Baja emisiones y permite disponer de más gas para el continente”, resumió Melella durante el acto.
Este punto resulta clave en un contexto donde la optimización de recursos energéticos se vuelve central para sostener la oferta, especialmente en períodos de alta demanda.
Condiciones locales y proyección de inversiones
El desarrollo también pone en valor el potencial energético de Tierra del Fuego, una provincia que combina recursos hidrocarburíferos y condiciones naturales favorables para la generación renovable. “Tiene condiciones para seguir creciendo en materia energética”, afirmó el gobernador.
El mandatario además subrayó el impacto económico de este tipo de iniciativas en un contexto complejo para la industria local. La caída en la actividad electrónica derivó en una fuerte reducción del empleo, con una pérdida cercana al 45% del personal del sector, según fuentes provinciales.
“Son inversiones reales, concretas, que uno las ve y las palpa”, sostuvo Melella, al tiempo que remarcó la necesidad de atraer nuevos proyectos para recomponer el nivel de empleo.
En paralelo, mencionó otros desarrollos en marcha, como una nueva planta de generación eléctrica en Ushuaia impulsada por Terra Ignis junto a capitales chinos.

