El mundo tiene tres años para evitar superar el límite de 1,5°C

El mundo tiene tres años para evitar superar el límite de 1,5°C

Un informe internacional advierte que el sistema climático continúa acumulando calor a un ritmo sin precedentes. Con emisiones en niveles récord y océanos cada vez más cálidos, los especialistas alertan que la ventana para contener el aumento de la temperatura global se está cerrando rápidamente.

El margen para limitar el calentamiento global a 1,5°C respecto de los niveles preindustriales se reduce cada vez más. Según la última edición de los Indicators of Global Climate Change (IGCC), uno de los principales relevamientos científicos sobre la evolución del clima, el presupuesto de carbono disponible para alcanzar ese objetivo podría agotarse en apenas tres años si las emisiones continúan al ritmo actual.

El informe, elaborado por más de 70 investigadores de 56 instituciones de 17 países, concluye que el calentamiento provocado por las actividades humanas alcanzó los 1,37°C durante 2025, acercando al planeta al umbral establecido por el Acuerdo de París como referencia para evitar los impactos más severos del cambio climático.

Los científicos estiman que, de mantenerse las tendencias actuales, el límite de 1,5°C podría superarse en aproximadamente cuatro años, una situación que refleja la aceleración del calentamiento observada durante la última década.

La influencia humana explica casi todo el calentamiento reciente

Uno de los hallazgos más relevantes del trabajo es que prácticamente todo el aumento de la temperatura registrado en los últimos diez años puede atribuirse a la actividad humana.

“Nuestro estudio demuestra que casi todo el calentamiento registrado en la última década se debe a las actividades humanas. Las repercusiones en los medios de vida y los ecosistemas ya se están dejando sentir en todo el mundo, y se acelerarán a medida que las temperaturas sigan aumentando”, afirmó Samantha Burgess, líder en clima del Copernicus Climate Change Service.

Los investigadores señalan que la quema de combustibles fósiles continúa siendo el principal motor del incremento de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Durante 2024, las emisiones globales alcanzaron un nuevo máximo histórico de 56.800 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente.

La persistencia de estos niveles de emisiones explica por qué la tasa de calentamiento inducida por la actividad humana se mantiene en torno a 0,27°C por década, el valor más elevado registrado hasta ahora.

“Todo se reduce a un principio muy sencillo: estamos emitiendo más gases de efecto invernadero que nunca, lo que provoca un aumento de los niveles de estos gases, que retienen cada vez más calor en la atmósfera y desequilibran el planeta”, explicó Matt Palmer, científico del UK Met Office.

Un planeta que acumula cada vez más energía

El informe también advierte sobre el crecimiento del denominado desequilibrio energético de la Tierra, un indicador que mide la diferencia entre la energía que el planeta recibe del Sol y la que devuelve al espacio.

Según los investigadores, este parámetro alcanzó niveles récord y se duplicó durante las últimas décadas, reflejando la velocidad con la que el sistema climático está acumulando calor.

Parte de este fenómeno está asociado al incremento de los gases de efecto invernadero, aunque los científicos también observan el impacto de la reducción de emisiones de dióxido de azufre en distintas regiones del mundo. Estos aerosoles contribuían parcialmente a reflejar la radiación solar y su disminución está dejando al descubierto una mayor proporción del calentamiento acumulado.

El aumento de la energía retenida en el sistema climático se traduce en cambios cada vez más visibles tanto en la atmósfera como en los océanos.

Océanos más cálidos y un nivel del mar en máximos históricos

Entre las consecuencias observadas por el estudio aparece el continuo aumento del nivel medio del mar.

Los datos muestran que en 2025 los océanos alcanzaron un nivel promedio 23 centímetros superior al registrado a comienzos del siglo XX. El fenómeno está impulsado por la expansión térmica del agua y el derretimiento de glaciares y masas de hielo continentales.

Aunque el incremento anual pueda parecer limitado, los especialistas advierten que ya está amplificando la frecuencia e intensidad de las inundaciones costeras en numerosas regiones del planeta.

“El desequilibrio energético de la Tierra está aumentando rápidamente, lo que provoca cambios en todos los componentes del sistema climático, entre ellos el calentamiento de los océanos y de los continentes, el deshielo del permafrost, la pérdida de hielo y la subida del nivel del mar”, señaló Karina Von Schuckmann, asesora científica de Mercator Ocean International.

Las olas de calor marinas se multiplican

Por primera vez, el informe incorpora un indicador específico para medir las olas de calor marinas a escala global.

Los resultados muestran que durante 2025 se registraron 65 días de este tipo de eventos en distintas regiones oceánicas. Además, la frecuencia de las olas de calor marinas se multiplicó por más de tres desde comienzos de la década de 1990.

Los investigadores advierten que estos episodios tienen consecuencias directas sobre los ecosistemas marinos, las pesquerías, la producción de alimentos y las economías costeras. También pueden influir en la intensidad de fenómenos meteorológicos extremos sobre los continentes.

Frente a este escenario, el informe concluye que la reducción de emisiones durante los próximos años será determinante para limitar la magnitud de los impactos futuros. Los autores sostienen que acelerar la descarbonización de las economías y fortalecer los sistemas de monitoreo climático será clave para orientar las decisiones políticas y económicas en una década que consideran decisiva para la evolución del clima global.