La Reserva Natural y Sitio Ramsar desarrolla un programa de conocimiento y seguimiento de estos ambientes dentro de sus 60.000 hectáreas. El trabajo ya permitió reconocer y caracterizar más de 45 sectores, con información destinada a orientar medidas de conservación, restauración y manejo en una zona clave de la precordillera.
La Reserva Natural y Sitio Ramsar Villavicencio ya identificó y caracterizó más de 45 humedales dentro de su área protegida como parte de un inventario que busca mejorar el conocimiento sobre estos ecosistemas y aportar herramientas para su conservación. Los avances fueron presentados durante el Encuentro Internacional del Fondo del Agua del Río Mendoza, donde distintos actores analizaron alternativas para una administración sostenible del recurso hídrico.
El relevamiento forma parte del Plan de Gestión de la Reserva desde su creación y apunta a generar información sistematizada sobre ambientes que tienen una incidencia directa en el funcionamiento hidrológico de la región. En una provincia caracterizada por condiciones áridas, estos espacios cumplen funciones relevantes para la disponibilidad y calidad del agua, además de sostener una diversidad biológica particular.
Los humedales relevados se encuentran distribuidos dentro de las 60.000 hectáreas que comprende el área protegida. El objetivo del proyecto es avanzar hacia una propuesta integral que combine restauración, manejo y monitoreo, de manera de contar con una base técnica que permita definir prioridades y acciones de protección en el largo plazo.
Ecosistemas estratégicos para la seguridad hídrica
Los ambientes identificados en la precordillera mendocina contribuyen a la recarga de acuíferos y participan en procesos naturales que permiten regular el agua. A su vez, favorecen la calidad del recurso y constituyen refugios para especies que encuentran en estos espacios condiciones específicas para desarrollarse.
La relevancia de estos ecosistemas excede el ámbito provincial. A escala mundial, los humedales ocupan apenas el 6% de la superficie terrestre, pero concentran aproximadamente el 40% de la biodiversidad del planeta. Su protección, por lo tanto, adquiere una dimensión ambiental que se suma a su función dentro de los sistemas hídricos.
En este contexto, disponer de información sobre ubicación, características y estado de conservación permite pasar de una estrategia basada únicamente en la protección del territorio a una gestión con mayor capacidad de seguimiento. El inventario busca justamente aportar esa base de conocimiento para orientar futuras intervenciones y detectar cambios en estos ambientes.
“Los humedales cumplen un rol fundamental para la seguridad hídrica porque regulan naturalmente el agua y sostienen el equilibrio de los ecosistemas. Contar con información precisa sobre su estado de conservación nos permite planificar acciones concretas para protegerlos y fortalecer su gestión a largo plazo”, señaló Guillermo Chiaradia, integrante del equipo técnico de la Reserva Natural Villavicencio.
Un trabajo que reúne conservación e investigación
La presentación del inventario se realizó durante el Encuentro Internacional del Fondo del Agua del Río Mendoza, organizado por el Fondo de Agua del Río Mendoza junto con el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza y el Proyecto NatureScapes de la Unión Europea y WWF Internacional.
La convocatoria reunió a representantes de organismos públicos, empresas y organizaciones de la sociedad civil para intercambiar experiencias y analizar soluciones vinculadas con la gestión sostenible del agua. En ese ámbito, el trabajo de Villavicencio expuso una experiencia centrada en la generación de conocimiento como herramienta para fortalecer las políticas de conservación.
El programa también se complementa con otras acciones que la Reserva viene desarrollando sobre estos ecosistemas. Entre ellas se encuentran el control de especies exóticas invasoras y actividades junto a las comunidades del área de influencia.
A esto se suma el trabajo científico realizado con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y estudiantes avanzados de la carrera de Ingeniería en Recursos Naturales Renovables de la Universidad Nacional de Cuyo. La articulación permite ampliar la información disponible y sumar capacidades técnicas al monitoreo del territorio.
De la identificación al manejo de los ambientes
El relevamiento constituye así una primera herramienta para ordenar la información sobre los humedales de montaña y definir estrategias de conservación con una perspectiva de largo plazo. La identificación de más de 45 ambientes permite conocer mejor su distribución y características dentro de un área de gran importancia para la regulación hídrica.
La intención de la Reserva es que ese conocimiento se traduzca en medidas concretas de restauración y manejo. Para ello, el seguimiento de las condiciones de cada humedal será relevante frente a las presiones que pueden afectar su funcionamiento y su capacidad de sostener servicios ecosistémicos.
La experiencia de Villavicencio también muestra el vínculo entre conservación de biodiversidad y gestión del agua. En territorios áridos como Mendoza, preservar estos ambientes no implica únicamente proteger especies y paisajes, sino también mantener procesos naturales que contribuyen al funcionamiento de las cuencas.


