
CICLA y Coca-Cola Argentina unen esfuerzos para conservar los ecosistemas de Córdoba
La iniciativa reúne a organismos públicos, organizaciones especializadas, productores y empresas para recuperar ambientes nativos y mejorar la regulación hídrica en las Sierras Grandes. Las intervenciones ya alcanzaron más de 10.000 hectáreas y buscan fortalecer la disponibilidad de agua en Córdoba.
El Parque Nacional Quebrada del Condorito cumple tres décadas desde su creación con nuevos avances en la recuperación de los ecosistemas de las Sierras Grandes de Córdoba. En ese marco, la Administración de Parques Nacionales y CICLA, con el acompañamiento del Sistema Coca-Cola Argentina, participaron de una jornada de campo para presentar los resultados del proyecto Soluciones Basadas en la Naturaleza para el reabastecimiento de agua en las Sierras de Córdoba.
La iniciativa busca recuperar las funciones ambientales de los territorios serranos que intervienen en la captación, el almacenamiento y la regulación del agua. Para eso, articula el trabajo de organismos públicos, productores rurales, investigadores, empresas y comunidades locales, con acciones orientadas también a conservar la biodiversidad y mejorar la capacidad de los ecosistemas para responder a los efectos del cambio climático.
El proyecto se desarrolla en una región estratégica para el abastecimiento hídrico provincial. La protección de las nacientes de agua fue, precisamente, uno de los motivos centrales que impulsaron la creación del Parque Nacional Quebrada del Condorito, un área protegida que integra un sistema ambiental de gran relevancia para las cuencas cordobesas.
El papel de los ambientes serranos en la regulación del agua
Los bosques nativos, los pastizales de altura y los suelos de la Pampa de Achala cumplen una función clave en el ciclo hídrico. Estos ambientes captan el agua de lluvia, facilitan su infiltración y permiten almacenarla para liberarla de manera gradual hacia ríos y arroyos. Su conservación resulta determinante para sostener el funcionamiento de las cuencas.
Sin embargo, la presencia de especies vegetales exóticas invasoras puede alterar esos procesos y aumentar el consumo de agua. Por ese motivo, una parte de las tareas está enfocada en controlar estas especies y favorecer la recuperación de la vegetación propia de la región.
“Uno de los grandes desafíos es recuperar la capacidad natural de las sierras para retener y regular el agua. Por ejemplo, nuestras estimaciones muestran que algunos arbustos invasores pueden consumir hasta 390 litros de agua más por metro cuadrado al año que la vegetación nativa. Por eso, intervenir sobre estas especies puede marcar una diferencia concreta en la salud de las cuencas y la disponibilidad del recurso”, explicó Javier García Espil, socio de CICLA.
El Parque Nacional Quebrada del Condorito, junto con la Reserva Hídrica Provincial de Achala y otros ambientes serranos, protege sectores fundamentales para el abastecimiento de aproximadamente 1,6 millones de habitantes de la ciudad de Córdoba y localidades cercanas.
En ese contexto, la remoción de especies invasoras apunta a reducir el consumo de agua y recuperar las condiciones del suelo y de la cobertura vegetal. Se busca así favorecer la retención de humedad, mejorar la infiltración de las precipitaciones y contribuir a una regulación más equilibrada de los caudales.
Como parte de las actividades de conservación, también está prevista la colocación de cartelería informativa dentro del parque. El objetivo es acercar a los visitantes información sobre los efectos de las especies exóticas invasoras y explicar por qué su control resulta importante para preservar las fuentes de agua.
Más de 10.000 hectáreas bajo intervención
Las acciones impulsadas por el proyecto ya abarcan más de 10.000 hectáreas en distintos sectores estratégicos de las sierras cordobesas. Entre las líneas de trabajo se encuentran la recuperación del bosque nativo, la implementación de prácticas de ganadería regenerativa y la conservación y restauración de los pastizales serranos.
Las intervenciones cuentan con seguimiento científico y la participación de equipos de la Universidad Nacional de Córdoba y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Ese monitoreo permite evaluar los resultados de las prácticas aplicadas y aportar información para orientar las futuras etapas de restauración.
Una alianza para fortalecer la seguridad hídrica
La participación del Sistema Coca-Cola Argentina se inscribe en su estrategia de gestión del agua, que contempla iniciativas junto con organizaciones especializadas en distintas regiones del país. La compañía, integrada por Coca-Cola y sus cuatro socios embotelladores —Arca Continental, Coca-Cola Andina, Coca-Cola FEMSA y Reginald Lee—, canaliza parte de estas acciones a través de la plataforma de trabajo colectivo Aliados por el Agua.
Su agenda incluye proyectos vinculados con el acceso al agua potable, la eficiencia en su utilización, la restauración de ambientes naturales y la conservación de cuencas. En el caso cordobés, el aporte de la empresa se complementa con la experiencia técnica de CICLA y las tareas de conservación de la Administración de Parques Nacionales.
“En Coca-Cola creemos que cuidar el agua también significa devolverle a la naturaleza parte de lo que nos brinda. Los Parques Nacionales cumplen un rol fundamental en la protección de nuestros ecosistemas y de las fuentes de agua de las que dependen millones de personas. Por eso, apostamos a soluciones basadas en la naturaleza y al trabajo colaborativo, convencidos de que proteger estos recursos hoy es fundamental para preservar nuestro patrimonio natural y el bienestar de las futuras generaciones”, señaló Antonella Pelizzari, directora senior de Asuntos Públicos, Comunicación y Sustentabilidad de Coca-Cola Argentina y Uruguay.

