
Andean Capital Forum (ACF): Mendoza se posiciona como hub minero
Con la participación de funcionarios, inversores y bolsas internacionales, el foro puso el foco en uno de los principales desafíos del sector: cómo financiar iniciativas en etapas tempranas. La articulación entre actores públicos y privados aparece como clave para transformar recursos en desarrollos concretos.
El Andean Capital Forum (ACF) abrió sus puertas en Mendoza con una consigna clara: mejorar el acceso al financiamiento para proyectos mineros en etapas iniciales en Argentina, Chile y Perú. El encuentro reúne a representantes de gobiernos, mercados de capitales, compañías y especialistas con el objetivo de ordenar una oferta dispersa y convertirla en oportunidades concretas de inversión.
La iniciativa, impulsada en el marco del Andean Bridge y articulada por IN-VR, apunta a resolver uno de los principales cuellos de botella del sector: la desconexión entre proyectos con potencial y capital disponible a nivel global. En ese sentido, busca transformar un dealflow fragmentado en un pipeline estructurado, más atractivo para inversores internacionales.
La jornada inaugural contó con la participación de autoridades provinciales y referentes del ecosistema financiero. Entre ellos, la ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre; el gobernador Alfredo Cornejo; el Executive Chairman de IN-VR, Stelios Papagrigoriou; y el Head of South America del Toronto Stock Exchange, Guillaume Légaré.
Durante el inicio del evento, se remarcó la importancia de impulsar la exploración como punto de partida para el desarrollo de nuevos proyectos. También se destacó la necesidad de generar vínculos más fluidos entre esos activos y las fuentes de financiamiento.
“Conectar con los proyectos que necesitan esa inversión para desarrollarse, no solo para nuestra provincia sino desde Mendoza como hub financiero para toda la región andina”, señaló Latorre.
Papagrigoriou, por su parte, destacó la rápida adopción del Andean Bridge, con decenas de iniciativas e inversores ya involucrados, lo que evidencia una demanda insatisfecha en la articulación entre oferta y capital.
Mendoza busca consolidarse como nodo estratégico
Uno de los ejes centrales del foro fue el posicionamiento de Mendoza como un punto de referencia para el financiamiento minero en América Latina. Las autoridades locales destacaron las ventajas competitivas de la provincia, como su infraestructura, conectividad, capital humano y capacidades institucionales.
En esa línea, Cornejo planteó que estas condiciones convierten a Mendoza en un puente natural entre los proyectos y los mercados internacionales. La aspiración es que la provincia funcione como plataforma para canalizar inversiones hacia toda la región andina.
Desde el Toronto Stock Exchange también subrayaron el creciente interés de los inversores por América Latina, en un contexto global de alta competencia por capital. En ese mapa, Argentina empieza a ganar visibilidad, con más de 150 propiedades mineras listadas.
Desafíos estructurales del desarrollo minero
Los paneles técnicos abordaron las dificultades que enfrenta la actividad en la región. Representantes de empresas como Lithium Argentina, Aldebaran Resources y CAPMIN coincidieron en que el desarrollo de proyectos mineros requiere plazos largos, estabilidad y coordinación entre múltiples actores.
Se destacó que incluso en contextos económicos adversos, una cadena de valor robusta puede sostener el avance de los proyectos. En ese sentido, se valoró el impacto de herramientas regulatorias recientes que buscan mejorar el clima de inversión.
Otro punto clave fue el rol de los proveedores, considerados fundamentales para lograr una integración económica y social efectiva en torno a la minería.
Energía e infraestructura, condiciones necesarias
La disponibilidad de energía y la calidad de la infraestructura aparecieron como factores determinantes para viabilizar proyectos. Durante su exposición, Gustavo Castagnino, de Genneia, subrayó el papel de las energías renovables en la reducción de costos y en el cumplimiento de estándares ambientales.
Entre los aspectos destacados se mencionaron la previsibilidad de contratos de largo plazo, la alineación con criterios ESG y el desarrollo de soluciones híbridas para operaciones en zonas alejadas de los grandes centros urbanos.
Cómo construir proyectos atractivos para el capital
Un workshop técnico liderado por EY analizó los elementos necesarios para que un proyecto minero pueda acceder al financiamiento internacional. Allí se identificaron cuatro pilares que deben evolucionar de manera conjunta: las empresas, los proveedores de servicios, la infraestructura y el marco regulatorio.
La conclusión fue que la coordinación entre estos factores resulta indispensable para que el capital fluya y los desarrollos se concreten. Sin esa alineación, incluso los proyectos con alto potencial enfrentan dificultades para avanzar.
El rol del sistema financiero
Durante la segunda parte de la jornada, se abordaron las herramientas disponibles para financiar distintas etapas del ciclo minero. Ignacio Badaloni, del Banco Galicia, presentó una visión que abarca desde soluciones de corto plazo, como capital de trabajo, hasta esquemas más complejos vinculados a los mercados de capitales.
Este enfoque integral refleja la necesidad de acompañar el desarrollo de los proyectos desde sus primeras etapas hasta su consolidación productiva.
Durante años, el modelo dominante se apoyó en la acumulación de actividades y destinos en períodos cortos. La lógica era maximizar el tiempo disponible, con agendas cargadas y experiencias intensivas. Ese esquema empieza a perder peso frente a una demanda que prioriza calidad por sobre cantidad.
En este contexto, el viaje deja de centrarse exclusivamente en el desplazamiento y pasa a incorporar tiempos de pausa, con un enfoque más orientado a la experiencia que al volumen de actividades.
El avance del slow travel
El denominado “slow travel” se consolida como una práctica concreta dentro del mercado. No se trata de una tendencia estética, sino de una respuesta a un entorno de sobreestimulación y ritmo acelerado.
Actividades como la observación de aves, la recolección de alimentos o la permanencia en entornos naturales ganan protagonismo dentro de las propuestas turísticas. El foco se desplaza hacia experiencias que permitan una mayor conexión con el entorno.
Este cambio también se refleja en los datos de demanda. Para 2026, el 80% de los viajeros tendrá interés en experiencias vinculadas al bienestar y el 68% priorizará alojamientos cercanos a la naturaleza, de acuerdo con proyecciones de Statista.
El crecimiento del sector convive así con una transformación en las expectativas del consumidor: más viajes, pero con menor interés en la saturación de actividades.
Cambios en la estrategia de la industria
El nuevo escenario plantea desafíos para las empresas del sector. Según Euromonitor, el turismo entra en una etapa donde el valor está asociado a la sostenibilidad y a la calidad de la experiencia, más que al volumen de visitantes.
En este contexto, la estrategia deja de centrarse en atraer más turistas y pasa a enfocarse en diseñar propuestas que respondan a las nuevas demandas.
Esto implica un cambio en la comunicación. Durante años, el marketing turístico se apoyó en la exhibición de destinos y experiencias. Hoy, ese enfoque pierde efectividad frente a un consumidor que busca propuestas más alineadas con sus intereses y ritmo.
Hotelería: del servicio a la experiencia
El impacto de esta transformación es especialmente visible en la industria hotelera. Tradicionalmente, la competencia se basó en atributos como ubicación, infraestructura y servicios.
Ese esquema empieza a complementarse con una mirada centrada en la experiencia del huésped. El valor ya no se define solo por lo que se ofrece, sino por cómo se percibe durante la estadía.
Esto se traduce en decisiones operativas más específicas: espacios diseñados para la pausa, actividades opcionales en lugar de agendas cerradas y propuestas que integran el entorno en lugar de aislarlo.
Nuevas preferencias y disposición a pagar
El cambio en el comportamiento del consumidor también se refleja en la disposición a pagar por determinadas experiencias. Según datos de Euromonitor, el 24% de los viajeros está dispuesto a pagar más por actividades de voluntariado, el 15% por ecoturismo y el 12% por experiencias culturales auténticas.
Estos datos muestran una evolución en la lógica del consumo turístico, donde el valor se asocia cada vez más a la conexión con el entorno y las comunidades locales.
En este marco, la capacidad de interpretar las preferencias del viajero se vuelve central para las marcas. “Hoy las marcas que realmente conectan son las que entienden que el viajero no está buscando más experiencias, sino mejores. La diferencia está en la capacidad de leer ese momento y diseñar desde ahí”, señaló Carolina Trasviña, Client Services Director – Travel & Hospitality en another.
Un cambio estructural en la demanda
El concepto de “turismo de escucha” comienza a consolidarse como eje estratégico. No se trata solo de analizar lo que el consumidor declara, sino de interpretar sus comportamientos: qué elige, qué evita y cómo organiza su tiempo.
En un mercado con alta oferta y fuerte competencia, la diferenciación ya no depende únicamente de los servicios disponibles, sino de la capacidad de diseñar experiencias relevantes.
En este escenario, la industria turística mantiene su crecimiento, pero ajusta su enfoque. El desafío pasa por adaptarse a un viajero que prioriza experiencias con sentido, con menor carga de actividades y mayor nivel de conexión con el entorno.

