
Aubasa inauguró su primer parque solar para abastecer la infraestructura vial
La iniciativa busca incorporar generación renovable al funcionamiento de los corredores bonaerenses y reducir la dependencia de fuentes convencionales. La experiencia se desarrolla en un punto estratégico de la red concesionada y abre la posibilidad de evaluar nuevas instalaciones para cubrir parte de la demanda energética de sus servicios.
Autopistas de Buenos Aires (Aubasa) puso en marcha su primer parque solar en el peaje de Hudson, sobre la Autopista Buenos Aires-La Plata, con el objetivo de generar electricidad para abastecer parte de la infraestructura vial. El proyecto representa un avance en la incorporación de fuentes renovables a las operaciones de la empresa estatal bonaerense.
La iniciativa se vincula con la búsqueda de alternativas para reducir el consumo de energía proveniente de fuentes convencionales en instalaciones que requieren suministro permanente. Entre ellas se encuentran los sistemas de iluminación, los centros de monitoreo y otras dependencias necesarias para garantizar el funcionamiento de los corredores y la atención de quienes circulan por ellos.
Aubasa tiene a su cargo la concesión de más de 900 kilómetros de rutas y autovías. Por la extensión de esa red, la incorporación de generación renovable constituye una alternativa para evaluar cómo cubrir una parte de las necesidades energéticas de sus instalaciones mediante recursos disponibles en los propios predios.
De los sistemas aislados a la generación centralizada
El antecedente del parque se remonta a mayo de 2025, cuando la compañía anunció la construcción de una instalación fotovoltaica destinada a abastecer las áreas operativas de un obrador próximo al peaje de Hudson. El proyecto contemplaba una potencia de 120 kilovatios y la posibilidad de volcar los excedentes de electricidad a la red general para contribuir al suministro de la autopista.
La nueva experiencia se diferencia de los sistemas solares individuales que ya se utilizan en determinados puntos de las rutas, por ejemplo, para alimentar luminarias o señalización. En lugar de limitarse a equipos destinados a funciones específicas, el esquema de generación concentrada busca aportar energía a distintas instalaciones.
Este tipo de soluciones permite analizar el aprovechamiento de la radiación solar en espacios vinculados con la infraestructura vial. Sin embargo, para determinar su contribución ambiental efectiva es necesario conocer la cantidad de electricidad producida, el porcentaje de la demanda que logra cubrir y la reducción de emisiones asociada al reemplazo de energía de otras fuentes.
La disponibilidad de esos indicadores también permitirá evaluar el desempeño de la instalación y establecer si el modelo puede replicarse en otros puntos de la red concesionada.
El desafío de extender las renovables a la red vial
En su balance de obras de octubre de 2026, Aubasa incluyó la incorporación progresiva de energías renovables entre las líneas de trabajo orientadas a modernizar sus servicios. La empresa también lleva adelante intervenciones en la Autovía 2, la Ruta Provincial 11 y la Autopista Buenos Aires-La Plata.
La eventual ampliación de la generación solar podría contemplar dependencias operativas, estaciones de peaje y otros espacios que concentran consumos eléctricos. No obstante, cada instalación requiere una evaluación particular para determinar su viabilidad técnica y económica.
Entre las variables que deben considerarse figuran la demanda energética de cada ubicación, la superficie disponible para instalar paneles, las condiciones de conexión eléctrica y la capacidad de generación necesaria. También resulta relevante analizar los costos de mantenimiento y la gestión de los equipos una vez finalizada su vida útil.
Por el momento, no hay un cronograma público confirmado que detalle dónde se construirían los próximos parques solares ni qué proporción del consumo total de Aubasa podría cubrirse con energías renovables.
Qué impacto ambiental puede generar la iniciativa
La incorporación de energía fotovoltaica puede contribuir a disminuir las emisiones asociadas al consumo eléctrico de las instalaciones viales cuando reemplaza generación de mayor intensidad de carbono. El alcance de ese beneficio depende de la producción efectiva del parque y de la fuente de energía que sustituye.
La evaluación ambiental también debe contemplar el ciclo de vida de los paneles, incluidos los materiales empleados en su fabricación, el mantenimiento y las alternativas de recuperación o reciclaje al finalizar su utilización.
En este contexto, el parque de Hudson constituye un primer paso para integrar la generación renovable a la operación de una red vial extensa. Su aporte a la sustentabilidad dependerá tanto de la continuidad de la estrategia como de los resultados que puedan medirse en materia de producción eléctrica, ahorro energético y reducción de emisiones.
La experiencia permitirá reunir información para analizar futuras inversiones y determinar en qué sectores de la infraestructura bonaerense la energía solar puede ofrecer una alternativa viable para mejorar el desempeño ambiental de los servicios.

