Ball: más energía renovable, reciclaje y reducción de emisiones

Ball: más energía renovable, reciclaje y reducción de emisiones

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la compañía destacó avances en eficiencia hídrica y energética, incorporación de electricidad de fuentes renovables y uso de aluminio reciclado. Los resultados forman parte de una estrategia global orientada a reducir la huella ambiental de sus operaciones y fortalecer los principios de la economía circular.

En un contexto de creciente presión para reducir el impacto ambiental de los procesos productivos, Ball Corporation ratificó su compromiso con una agenda enfocada en la eficiencia de recursos, la descarbonización y el fortalecimiento de modelos de producción más circulares.

La compañía, una de las principales fabricantes mundiales de envases de aluminio, presentó una actualización de sus indicadores ambientales y sociales en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemora cada 5 de junio. Entre los principales avances reportados figuran mejoras en el uso del agua, una mayor participación de energías renovables y una reducción sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Desde 2020, la empresa logró una mejora del 10% en la intensidad de uso de agua dentro de su negocio de envases para bebidas, un paso relevante hacia la meta corporativa de alcanzar una mejora del 50% en eficiencia hídrica para 2030.

En América del Sur, distintas iniciativas de optimización permitieron disminuir el consumo de agua en procesos industriales y sistemas de lavado, contribuyendo a una gestión más eficiente de uno de los recursos críticos para la actividad manufacturera.

“Los desafíos ambientales actuales requieren acciones concretas en toda la cadena de valor. En Ball, trabajamos para reducir el impacto de nuestras operaciones, optimizar el uso de recursos y acelerar soluciones que contribuyan a una industria más sostenible”, afirma Tamires Silvestre, directora de Sustentabilidad de Ball América del Sur.

Menos emisiones y más energías renovables

La reducción de la huella de carbono constituye otro de los pilares centrales de la estrategia ambiental de la compañía.

Según informó Ball, las emisiones directas e indirectas asociadas a sus operaciones (Alcances 1 y 2) se redujeron un 50% respecto de los niveles registrados en 2017. El objetivo corporativo apunta a alcanzar una disminución del 55% hacia 2030.

En paralelo, las emisiones de Alcance 3 —vinculadas principalmente a proveedores, logística y utilización de productos— registraron una caída cercana al 14% durante el mismo período.

Estos avances se apoyan en un Plan de Transición Climática alineado con el objetivo global de limitar el calentamiento a 1,5°C y validado por la Science Based Targets Initiative (SBTi), una de las principales referencias internacionales en materia de reducción de emisiones.

La expansión de las energías renovables también mostró avances significativos. Actualmente, el 88% de la electricidad consumida por Ball en América del Sur proviene de fuentes renovables. En Brasil, Chile y Paraguay, incluso, la totalidad de la energía eléctrica utilizada en las operaciones de la compañía tiene origen renovable.

A esto se suman mejoras en eficiencia energética. Entre ellas se destaca la implementación de un sistema de recuperación térmica en la planta de Jacareí, Brasil, que permitió compensar cerca del 90% del consumo de caldera. Otros proyectos industriales lograron reducir hasta un 60% el uso de aire comprimido, evitando un consumo anual superior a los 6.000 MWh de electricidad.

Economía circular y compromiso con las comunidades

El aluminio ocupa un lugar estratégico dentro de la visión de sustentabilidad de Ball debido a su capacidad de ser reciclado de manera permanente sin perder propiedades.

Durante 2025, el 74% del aluminio utilizado por la compañía a nivel global para la fabricación de envases de bebidas provino de material reciclado. La meta establecida para el final de la década es alcanzar un promedio global del 85%.

“El aluminio es un material clave para avanzar hacia una economía circular, pero su impacto positivo se potencia cuando se combina con eficiencia operativa, energías renovables, innovación y colaboración. Esa es la dirección en la que seguimos trabajando”, agrega Silvestre.

La estrategia de sustentabilidad también incorpora iniciativas sociales orientadas al desarrollo de las comunidades donde la empresa tiene presencia. Durante 2025, Ball destinó más de US$4,1 millones a programas comunitarios en distintos países, mientras que sus colaboradores acumularon más de 24.000 horas de voluntariado.

Además, la compañía brindó asistencia frente a 20 desastres naturales registrados en ocho países y continuó impulsando en América del Sur el movimiento VADELATA/QUIEROLATA, una iniciativa enfocada en promover la educación ambiental, el reciclaje y el consumo responsable.