Economía Circular: Creando Conciencia transforma residuos en nuevas bolsas

Economía Circular: Creando Conciencia transforma residuos en nuevas bolsas

La cooperativa de recuperadores urbanos incorporó una nueva línea destinada a municipios, empresas, industrias, consorcios y barrios cerrados. El producto utiliza polietileno recuperado y silobolsas recicladas, materiales que son procesados dentro de su propio circuito para volver al mercado con una nueva función y valor agregado.

La cooperativa Creando Conciencia amplió su catálogo de productos sustentables con una nueva línea de bolsas de residuos fabricadas a partir de materiales recuperados. La propuesta apunta a abastecer a municipios, consorcios, barrios cerrados, industrias y empresas, y aprovecha dos insumos que ya forman parte del circuito de recuperación de la organización: polietileno y silobolsas recicladas.

El desarrollo representa un nuevo paso dentro del modelo de economía circular que la cooperativa impulsa desde Tigre, donde los residuos recolectados son separados, clasificados y procesados para convertirse nuevamente en materia prima. En este caso, el objetivo fue aprovechar materiales disponibles para elaborar un producto de utilización cotidiana y con posibilidades de inserción en distintos mercados.

“Se trata de un recurso que necesariamente se utiliza en la zona norte del conurbano bonaerense. En algunos lugares, como municipios, desarrollos inmobiliarios y fábricas, se usan bolsas de residuos de diferentes tamaños y micronaje, que es el espesor de las paredes de la bolsa”, explicó el presidente de Creando Conciencia, Ramiro Martínez.

La nueva línea contempla distintas dimensiones, desde formatos pequeños hasta alternativas pensadas para cestos públicos. Además, las bolsas pueden personalizarse mediante la incorporación del logo o la identidad visual de la organización que las adquiere.

Un circuito que incorpora valor agregado

La posibilidad de producir las bolsas surgió a partir de la disponibilidad de materiales recuperados dentro de la propia actividad de la cooperativa. En lugar de limitar el proceso a la clasificación y comercialización de residuos, Creando Conciencia busca avanzar sobre etapas posteriores para transformar esos materiales en bienes terminados.

“En Creando Conciencia contamos con material como polietileno y también con silobolsas recicladas, por lo que decidimos lanzar este nuevo producto es de fácil instalación dentro del mercado. Estamos dando los primeros pasos con estas bolsas, que además pueden llevar estampado el logo del barrio, municipalidad o empresa que las necesite”, señaló Martínez, quien además lidera la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Autogestionados (CONARCOOP).

La comercialización ya comenzó a través del sitio web de la cooperativa, donde también se reciben consultas y pedidos de organizaciones interesadas. La estrategia busca combinar la disponibilidad de materia prima recuperada con un producto de uso frecuente, de manera de generar una nueva salida comercial para materiales que anteriormente podían terminar fuera del circuito productivo.

Más productos a partir de materiales recuperados

Las bolsas se incorporan a una cartera que Creando Conciencia viene desarrollando durante los últimos años con una misma premisa: extender la vida útil de los residuos mediante nuevos usos. Entre sus productos aparecen mobiliario urbano y para espacios públicos, perchas, mates, reposeras y elementos para huertas, entre otros artículos.

El modelo combina así tres dimensiones: recuperación de materiales, generación de trabajo e incorporación de valor. La cooperativa está integrada por recuperadores urbanos, muchos de ellos provenientes de la actividad cartonera, y tiene entre sus objetivos centrales el cuidado ambiental y la reinserción laboral.

Creando Conciencia fue fundada en 2006 en respuesta a dos problemáticas vinculadas: la preocupación de vecinos por la disposición final de los residuos y las condiciones laborales precarias de quienes se dedicaban a la recuperación informal. Actualmente cuenta con 51 socios y mantiene contratos de recolección con barrios de Benavídez y Tigre, además de empresas.

La trazabilidad como parte del modelo

La actividad de la cooperativa no se limita a la recuperación de materiales. También desarrolla capacitaciones para promover la separación en origen, una instancia que facilita el trabajo posterior de los recicladores y mejora las condiciones en las que los residuos ingresan al circuito de recuperación.

Sus integrantes son promotores ambientales certificados por la Facultad de Agronomía de la UBA. La organización, además, es uno de los pocos Destinos Sustentables de la provincia de Buenos Aires, una condición que le permite recibir residuos reciclables y garantizar su trazabilidad.

Esta característica adquiere relevancia dentro del modelo de economía circular, ya que permite seguir el recorrido de los materiales desde su recuperación hasta su transformación y posterior comercialización.

La cooperativa también ocupa la presidencia de la Federación de Trabajadores Cooperativos (FETRACOOP) y de CONARCOOP, además de actuar como referente de la Red Nacional de Recicladores de Fecootra.