La compañía difundió los resultados económicos, sociales y ambientales correspondientes a 2025. Alcanzó una facturación de u$s434 millones, consolidó operaciones en 15 provincias y reforzó programas vinculados a economía circular, desarrollo de proveedores, logística y servicios para sectores como energía y minería.
La expansión de actividades vinculadas a energía, minería y logística comenzó a transformar también el negocio de las empresas de servicios que abastecen a esos sectores en distintas regiones del país. La necesidad de sostener operaciones en yacimientos, campamentos, bases remotas y grandes complejos industriales generó un aumento sostenido en la demanda de alimentación, limpieza, transporte y soporte operativo.
Ese escenario quedó reflejado en el décimo Reporte de Sustentabilidad presentado por Grupo L, firma argentina especializada en servicios integrales, que expuso los principales indicadores económicos, sociales y ambientales alcanzados durante 2025.
Según informó la compañía, su facturación anual pasó de u$s77 millones en 2016 a u$s434 millones en 2025, multiplicando por seis el volumen de operaciones en menos de una década.
El crecimiento estuvo acompañado por la expansión de sectores estratégicos como minería y energía, particularmente en regiones alejadas de los grandes centros urbanos. Entre las operaciones que actualmente abastece la empresa aparecen campamentos mineros en la cordillera, actividades offshore y bases ubicadas en la Antártida.
Durante el último año, Grupo L trabajó con más de 400 clientes y contrató de manera directa a 864 proveedores, de los cuales cerca de la mitad correspondieron a pequeñas y medianas empresas.
Además, distribuyó alimentos en más de 2.500 puntos del país y brindó servicios de limpieza integral en alrededor de mil establecimientos.
Expansión territorial y crecimiento del negocio gastronómico
Uno de los segmentos que más creció dentro de la compañía fue el gastronómico. Según detalló el informe, durante 2025 la empresa alcanzó casi 227 millones de raciones servidas y consolidó operaciones en 15 provincias argentinas además de la Ciudad de Buenos Aires.
Los servicios abarcan hospitales, clínicas, escuelas, clubes, organismos públicos, fuerzas armadas y grandes compañías privadas, en un esquema que combina logística, provisión alimentaria y administración operativa.
María Laura Bilieri, directora de Recursos Humanos y Sustentabilidad de la compañía, destacó el valor de sostener durante diez años consecutivos la elaboración de indicadores vinculados a sustentabilidad y desempeño corporativo.
“Esta edición es especial por la envergadura que representa cumplir 10 años relevando estos indicadores y resultados sin interrupción. Pero también por las personas que forman parte de la organización y logran este ejercicio sostenido, impulsando mejoras todos los días y mostrando una manera de hacer las cosas que pone en el centro a las comunidades, al desarrollo y al trabajo conjunto”, señaló.
El informe también mostró cómo las grandes cadenas de valor comenzaron a exigir cada vez más estándares ambientales, sociales y de trazabilidad a las empresas proveedoras que participan de actividades estratégicas.
Economía circular y desarrollo de proveedores
Dentro de ese proceso, Grupo L profundizó programas vinculados a economía circular, reducción de residuos y fortalecimiento de proveedores locales.
Según detalló la compañía, casi el 50% de las compras realizadas durante 2025 fueron destinadas a pequeñas y medianas empresas mediante un programa específico de desarrollo de proveedores, iniciativa que recibió cinco reconocimientos vinculados a sustentabilidad.
En paralelo, la empresa avanzó en programas de reciclado y recuperación de materiales. Durante el último año separó en origen más de 600.000 kilos de residuos reciclables mediante acuerdos con cooperativas, gobiernos locales, organizaciones sociales y empresas asociadas.
Además, desarrolló junto al CONICET un esquema destinado a reutilizar subproductos vegetales y obtuvo en Neuquén el reconocimiento “Guardianes Ambientales” por sus prácticas de gestión ambiental.
Otra de las iniciativas destacadas estuvo vinculada a la reducción de plásticos de un solo uso dentro de una de sus unidades gastronómicas. Según informó la empresa, durante 2025 logró disminuir más de 41 toneladas de este tipo de materiales y obtuvo por segundo año consecutivo una certificación asociada a carbono neutral.
Programas sociales y generación de empleo
El reporte también incorporó indicadores vinculados a impacto social, empleo y formación laboral. Durante 2025 la compañía destinó cerca de $400 millones a organizaciones sociales y otros $350 millones a becas educativas orientadas a colaboradores y sus familias.
En materia laboral, 629 jóvenes accedieron a su primera experiencia de empleo a través de programas de inserción impulsados por la firma.
Además, durante el año se incorporaron 2.894 trabajadores bajo convenio colectivo, en un contexto donde la expansión de actividades vinculadas a energía, minería y logística comenzó a traccionar también el empleo asociado a servicios complementarios.
La empresa indicó que parte de esa estrategia fue reconocida con premios vinculados a innovación, diversidad, inclusión y sustentabilidad.
Más allá de los resultados corporativos, el informe refleja una tendencia cada vez más visible dentro de la economía argentina: el avance de sectores estratégicos no sólo impulsa inversiones directas en producción e infraestructura, sino también el crecimiento de una red de servicios asociada que gana peso dentro de la nueva matriz productiva nacional.
Para acceder al informe de sustentabilidad de la empresa, ingresá acá


