Moda sustentable: una firma argentina logra certificaciones clave para exportar

Moda sustentable: una firma argentina logra certificaciones clave para exportar

El avance de las regulaciones ambientales y las nuevas exigencias de las marcas internacionales están redefiniendo el negocio textil a nivel global. En ese escenario, una empresa argentina obtuvo certificaciones vinculadas a producción orgánica y materiales reciclados, un paso que le permite posicionarse dentro de los nuevos estándares de trazabilidad y sustentabilidad.

La industria textil mundial atraviesa una transformación estructural impulsada por las crecientes demandas ambientales de consumidores, marcas y reguladores. La incorporación de criterios de sustentabilidad dejó de ser un diferencial para convertirse en una condición cada vez más necesaria para competir en los mercados internacionales.

En ese contexto, Grupo Ritex se convirtió en la primera empresa textil argentina con integración vertical —hilandería, tejeduría y tintorería— en obtener las certificaciones OCS 100 y OCS Blended, reconocimientos internacionales que validan la utilización y trazabilidad de materiales orgánicos dentro de toda la cadena productiva.

La compañía también fue certificada bajo el estándar Recycle Claim Standard (RCS), orientado a verificar el uso de insumos reciclados. Las normas fueron desarrolladas por la organización internacional Textile Exchange y son auditadas por entidades independientes encargadas de garantizar transparencia y control en los procesos.

Las nuevas reglas del mercado textil internacional

La sustentabilidad comenzó a ocupar un lugar central dentro del negocio global de la indumentaria. Consultoras especializadas como Global Markets Insights proyectan que el segmento de textiles sostenibles crecerá a una tasa anual compuesta del 15,7% hasta 2035.

Ese cambio de paradigma ya impacta sobre fabricantes y proveedores de todo el mundo, especialmente en mercados vinculados con grandes marcas internacionales que exigen trazabilidad ambiental en toda la cadena de suministro.

“Hoy es una exigencia para ingresar al mercado internacional”, explicó Agustina Fuentes Mariani, Responsable de Producto de Grupo Ritex, al describir el proceso de reconversión encarado por la empresa.

La ejecutiva señaló además que “Hay un cambio de paradigma mundial en la elección de proveedores, y la producción ética está en el centro de la discusión. Argentina es el único país del Mercosur que cumple con el lineamiento OCS en toda la cadena productiva pudiendo abastecer a marcas internacionales que exigen estos procedimientos. Como industria nacional, debemos aprovechar esta oportunidad”.

El avance de esta agenda también comenzó a reflejarse dentro del mercado local. Eventos como Emitex, Simatex y Confemaq —la principal exposición de la industria textil argentina— muestran una presencia cada vez mayor de soluciones vinculadas con sustentabilidad, reciclaje y reducción del impacto ambiental.

El impulso de las grandes marcas globales

El proceso de certificación de Grupo Ritex estuvo directamente relacionado con los requerimientos de clientes internacionales. Según detalló la empresa, Zara —marca integrante de Textile Exchange y compradora de sus productos— fue uno de los principales impulsores de la transformación.

“Si la marca final quiere hacer públicos estos logos en sus etiquetas debe garantizar que toda la cadena de suministro está certificada, por lo que se convirtió en un requisito pasar por el proceso de auditorías”, indicó Fuentes Mariani.

La compañía comenzó en 2026 la producción de hilados y tejidos elaborados con algodón orgánico, una línea que se integra al nuevo posicionamiento de la empresa dentro del segmento sustentable.

“Fue un puntapié para iniciarnos en algo tan importante como la producción respetuosa con el ambiente”, agregó la ejecutiva.

Dentro del sistema de certificaciones, la línea OCS permite verificar la presencia de fibras orgánicas en productos textiles, ya sea en composiciones totalmente orgánicas o en mezclas. El estándar RCS, en tanto, certifica el uso de materiales reciclados.

Textile Exchange, la organización que desarrolla estas normas, reúne entre sus miembros a algunas de las principales compañías globales del sector, entre ellas Nike, Adidas, Inditex y H&M.

Sustentabilidad, consumo y competitividad

La presión del mercado no proviene únicamente de las grandes marcas. También los consumidores comenzaron a modificar sus hábitos de compra en función de criterios ambientales y sociales.

Según la encuesta Voice of the Consumer de PwC, los consumidores están dispuestos a pagar en promedio un 9,7% más por productos elaborados de manera sustentable. A su vez, el Global Fashion Agenda Pulse Report indica que el 65% de los integrantes de la Generación Z prioriza activamente marcas con compromiso ambiental.

Sin embargo, el proceso de reconversión todavía enfrenta obstáculos importantes en América Latina, especialmente vinculados con costos e inversiones.

La implementación de procesos sostenibles, certificaciones internacionales y trazabilidad ambiental implica mayores exigencias financieras para las empresas, un desafío especialmente complejo para industrias de menor escala o mercados con baja demanda local.

Aun así, dentro del sector consideran que el cambio ya es irreversible. “Si bien aún no existe una gran demanda de este tipo de productos en Argentina, el rumbo está marcado por las grandes empresas del mundo. Las fábricas deben estar preparadas para esta transformación”, concluyó Fuentes Mariani.