Oportunidad de crecimiento: la sustentabilidad gana terreno en el negocio de mascotas

Oportunidad de crecimiento: la sustentabilidad gana terreno en el negocio de mascotas

Impulsado por consumidores cada vez más atentos al impacto ambiental de sus decisiones de compra, el mercado de productos y servicios para animales de compañía acelera su transformación. La eficiencia en el uso de recursos, los insumos de origen responsable y las nuevas tecnologías comienzan a convertirse en factores clave para competir en una industria en expansión.

El negocio global vinculado al cuidado de mascotas atraviesa una etapa de crecimiento sostenido que lo posiciona entre los segmentos más dinámicos del consumo masivo. Las proyecciones de la industria estiman que el mercado alcanzará un valor de USD 181.910 millones durante 2025 y continuará expandiéndose hasta superar los USD 283.670 millones hacia 2033.

Detrás de este fenómeno no sólo aparece el aumento en la cantidad de hogares con animales de compañía, sino también una transformación profunda en la forma en que los consumidores se relacionan con sus mascotas. La denominada “humanización” de perros y gatos ha modificado los patrones de gasto y elevó las exigencias sobre la calidad de los productos y servicios destinados a su bienestar.

En este escenario, aspectos vinculados con la salud, la alimentación, la trazabilidad de los insumos y el impacto ambiental comenzaron a ocupar un lugar central en las decisiones de compra. Especialmente entre los consumidores más jóvenes, la sostenibilidad dejó de ser un atributo complementario para convertirse en un factor determinante al momento de elegir una marca.

Las generaciones Millennial y Z encabezan esta tendencia. Dentro de esos grupos, la tenencia de mascotas alcanza niveles récord y se observa una creciente demanda por alternativas que combinen bienestar animal con criterios de responsabilidad ambiental.

La preocupación por la huella ecológica llega al universo pet

A medida que aumenta la conciencia ambiental, también crece el interés por conocer el impacto que generan los animales domésticos y las actividades asociadas a su cuidado.

Diversos estudios advierten que la tenencia de mascotas implica un consumo considerable de recursos y una huella de carbono que los consumidores ya no están dispuestos a ignorar. En el caso de los perros, las emisiones vinculadas a su mantenimiento pueden alcanzar cientos de kilogramos de dióxido de carbono equivalente por año, e incluso superar las dos toneladas anuales en ejemplares de gran tamaño.

Frente a esta realidad, la evaluación de los productos y servicios ya no se limita al precio o la calidad. Los consumidores observan con mayor atención aspectos como el origen de las materias primas, los procesos productivos, el uso eficiente de agua y energía, el tipo de envases utilizados y la gestión de residuos.

Esta evolución del mercado explica por qué el segmento de soluciones sustentables para mascotas registra un crecimiento superior al promedio de la industria. Valorado en USD 35.100 millones durante 2024, se proyecta que alcance los USD 72.600 millones hacia 2034, con una expansión anual cercana al 7,6%.

Innovación para reducir el consumo de recursos

La búsqueda de modelos de negocio más sostenibles comenzó a impulsar el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas al cuidado animal. Uno de los ejemplos más visibles se encuentra en los servicios de higiene, una actividad que históricamente demandó un elevado consumo de agua y productos químicos.

En ese contexto, la empresa Lavakan desarrolló cabinas de baño automatizadas y manuales orientadas a optimizar el uso de recursos durante el proceso de higiene de mascotas.

Según explicó Stephanie Watson, founder de Lavakan Argentina, “Un baño tradicional para mascotas puede llegar a consumir hasta 200 litros de agua por sesión. El sistema de Lavakan reduce este consumo de manera drástica, utilizando en promedio 35 litros por baño mediante un sistema de agua pulverizada y descalcificada, lo que representa un ahorro de hasta el 75% en comparación con los métodos convencionales”.

La reducción en el consumo de agua constituye uno de los principales diferenciales de la propuesta, aunque no es el único. El sistema incorpora mecanismos de dosificación automática que permiten optimizar la utilización de champú y otros insumos, minimizando desperdicios y mejorando la eficiencia operativa.

Eficiencia operativa y nuevas oportunidades de negocio

La incorporación de criterios ambientales también comienza a mostrar beneficios económicos concretos para las empresas del sector. La reducción del consumo de agua, energía e insumos impacta directamente sobre la estructura de costos y mejora la rentabilidad de los servicios.

En el caso de Lavakan, la automatización de los procesos permite disminuir cerca de un 40% el desperdicio de productos de higiene respecto de los sistemas tradicionales. A su vez, la utilización de cosmética vegana y formulaciones libres de parabenos contribuye a reducir el impacto ambiental derivado de los efluentes.