Parque Patagonia: actividades de observación de fauna y nuevas propuestas turísticas

Parque Patagonia: actividades de observación de fauna y nuevas propuestas turísticas

Durante la última temporada crecieron las consultas sobre fauna, geología y conservación dentro del parque ubicado en el noroeste de Santa Cruz. El desarrollo de infraestructura, nuevas áreas para escalada y alojamiento, junto con experiencias guiadas de observación de animales, impulsaron el movimiento turístico en distintos sectores del área protegida.

Parque Patagonia cerró la temporada de verano con un aumento en las actividades relacionadas con observación de fauna, recorridos guiados y turismo de naturaleza. Desde el equipo del parque señalaron que, además de las tradicionales consultas sobre senderos y circuitos, este año crecieron las preguntas vinculadas a conservación, geología y biodiversidad.

Entre los recorridos más elegidos volvió a destacarse Tierra de Colores, uno de los senderos con mayor circulación de visitantes por su cercanía con la Ruta 40 y su integración dentro de los circuitos turísticos regionales, especialmente en combinación con visitas a Cueva de las Manos.

También se mantuvo entre las opciones más buscadas el sector Bajada de los Toldos, utilizado por visitantes que realizan caminatas dentro del cañadón o descienden hasta las áreas cercanas al río.

“Había curiosidad por las formaciones geológicas de los cañadones y por las características naturales del parque”, explicó Juliana García, integrante del equipo de Turismo de Naturaleza de Parque Patagonia.

En paralelo, una de las consultas más frecuentes en los centros de informes estuvo relacionada con los puntos de avistaje de fauna silvestre.

Más avistajes y experiencias guiadas

Durante la temporada se registraron avistajes frecuentes de pumas, gatos del pajonal, zorros, choiques, cóndores, chinchillones y guanacos tanto en senderos como en caminos vehiculares internos del parque.

Según indicaron desde el área protegida, varios visitantes pudieron observar escenas vinculadas al comportamiento natural de los animales, incluidas pariciones de guanacos y situaciones de caza de pumas.

El crecimiento de estos registros también impulsó una mayor demanda de actividades guiadas orientadas específicamente a observación de fauna.

Juliana García señaló que muchas personas optaron por recorridos acompañados por guías locales “en búsquedas más pausadas y respetuosas del entorno”.

Desde el parque remarcaron que las actividades se desarrollaron bajo criterios de cuidado ambiental y observación responsable, evitando interferencias sobre el comportamiento natural de los animales.

En ese contexto, comenzó a consolidarse además una propuesta turística centrada en la observación de pumas en estado silvestre, una actividad que en los últimos años empezó a atraer visitantes de distintos puntos del país y del exterior.

Desde Parque Patagonia indicaron que este proceso fue posible a partir de años de trabajo en conservación, monitoreo de fauna y articulación con prestadores turísticos locales.

El Cañadón Caracoles sumó infraestructura y visitantes

Uno de los sectores con mayor crecimiento durante el verano fue el Cañadón Caracoles, donde se incorporó nueva infraestructura destinada a actividades recreativas y de uso público.

Entre las obras realizadas se incluyeron un centro de informes, pasarelas y senderos de acceso para escaladores.

Según explicó Juliana García, la presencia permanente de personal en el lugar permitió mejorar las condiciones de seguridad y acompañamiento para quienes realizan actividades de escalada.

“Permitió que podamos brindar mayor seguridad y acompañamiento a los y las escaladoras, lo cual también favoreció que lleguen visitantes de distintos puntos, tanto locales, de Perito Moreno, Los Antiguos y Lago Posadas, como también de Chile y de distintas partes de Argentina”, señaló.

Además de la escalada, el sector comenzó a recibir visitantes que utilizan el área para acampar, realizar actividades recreativas o recorrer el cañadón.

Desde el parque destacaron también la incorporación de prácticas vinculadas al cuidado ambiental, especialmente en zonas de humedales y áreas sensibles para la fauna.

“Fue muy positivo ver cómo las personas se sorprenden con el paisaje del cañadón y apareció también una actitud de cuidado y respeto hacia el lugar”, sostuvo García.

Nuevos alojamientos y actividades educativas

Otro de los espacios que mantuvo crecimiento durante la temporada fue el centro de interpretación y planetario del parque, donde se desarrollaron actividades vinculadas a geología, biodiversidad y evolución de especies.

Durante los fines de semana también se realizaron charlas y proyecciones abiertas al público.

En paralelo, el parque sumó nuevas alternativas de alojamiento dentro del sector La Señalada, en el portal Cañón Pinturas, con la inauguración de yurtas patagónicas destinadas a visitantes que buscan permanecer varios días dentro del área protegida.

“Son espacios cerrados y resguardados de las inclemencias climáticas, que están equipadas con camas individuales, mesa con bancos, y tienen la capacidad para alojar hasta 4 personas”, detalló García.

La propuesta se complementa con una proveeduría instalada en el lugar, donde los visitantes pueden acceder a alimentos y productos básicos.

Desde Parque Patagonia señalaron que durante esta temporada se consolidó una mayor diversidad de actividades vinculadas a turismo de naturaleza, observación de fauna y permanencia dentro del parque, acompañadas por nuevas inversiones en infraestructura y servicios para visitantes.