Vicuña: minería y sustentabilidad antes de producir

Vicuña: minería y sustentabilidad antes de producir

El primer Reporte de Sostenibilidad de la compañía cuantificó el impacto económico, laboral, social y ambiental generado durante 2025, cuando el proyecto todavía se encontraba en etapa de desarrollo y aún no había comenzado la producción de minerales.

El proyecto minero Vicuña presentó su primer Reporte de Sostenibilidad, un documento que busca establecer una línea de base sobre el desempeño económico, social y ambiental de la compañía antes del inicio de la producción. El informe toma como referencia el ejercicio 2025 y fue elaborado bajo los estándares GRI, con un proceso de doble materialidad y una revisión externa independiente de alcance limitado.

Durante ese período, Vicuña distribuyó un valor económico de US$318,2 millones. De ese total, US$63,5 millones correspondieron a actividad desarrollada en San Juan, donde se concentran los proyectos Josemaría y Filo del Sol. La cifra provincial incluyó US$43,5 millones en costos vinculados al proyecto, US$17,7 millones en salarios y beneficios y otros US$2,3 millones en impuestos.

Proveedores y empleo local

La actividad también tuvo impacto sobre la cadena de proveedores. En 2025, Vicuña trabajó con 580 empresas proveedoras de bienes y servicios, de las cuales el 60% tenía origen en San Juan. La compañía también desarrolló durante 2026 rondas de negocios y programas de capacitación orientados a fortalecer la participación de empresas locales.

En materia de empleo, la compañía informó que durante 2025 contó con 415 trabajadores. El 26% fueron mujeres, mientras que el 72% de la dotación tenía entre 30 y 50 años y un 17% superaba los 50. Además, el 99% de los trabajadores tenía contratos permanentes y de jornada completa.

Entre las personas contratadas en la Argentina, el 73% residía en San Juan. La capacitación también ocupó un lugar relevante: se contabilizaron 5.088,5 horas de formación durante el período. A esto se sumó la actividad de las empresas contratistas, que involucró a 2.576 personas, con una participación local del 80%.

En septiembre de 2026, además, fueron adjudicados los tramos A1 y A2 del denominado Corredor Norte a la UTE integrada por Contreras, Boetto y Buttigliengo Constructora y Construmin. Los dos segmentos abarcan 63,6 kilómetros y forman parte del corredor de aproximadamente 220 kilómetros que conectará San Juan con el área del proyecto.

Inversión social y vínculo con las comunidades

El reporte también relevó las acciones desarrolladas con las comunidades cercanas. Durante 2025, Vicuña destinó US$1,94 millones a inversión social, con iniciativas vinculadas con capacitación laboral, desarrollo de proveedores y programas comunitarios.

En San Juan, estas acciones alcanzaron a 806 beneficiarios, de los cuales el 58% fueron mujeres. Para septiembre de 2026, la empresa puso además en marcha una nueva convocatoria del programa Capital Semilla, destinado a habitantes de Iglesia y Jáchal. La iniciativa contempla aportes no reembolsables de entre US$5.000 y US$50.000 para proyectos seleccionados.

El vínculo territorial también se canalizó a través de cinco oficinas comunitarias, que durante el período recibieron más de 9.100 consultas. La compañía considera estos espacios como una herramienta para mantener un contacto directo con las poblaciones vinculadas al desarrollo del proyecto.

En paralelo, se avanzó con programas de formación y participación destinados a preparar a trabajadores, proveedores y comunidades frente a la futura etapa productiva.

Agua y monitoreo ambiental

Uno de los capítulos centrales del reporte está relacionado con la gestión ambiental. Vicuña informó que realiza monitoreos sobre aguas superficiales y subterráneas, calidad del aire, ruido, suelo, biodiversidad y criósfera.

Durante 2025, la compañía implementó una Estrategia de Gestión del Agua basada en el uso de múltiples fuentes, la eficiencia en el consumo, la recuperación y reutilización del recurso y la prevención de posibles impactos sobre los sistemas hídricos y los ecosistemas asociados.

Actualmente, los puntos de captación se encuentran en sectores identificados como áreas áridas y de bajo uso de agua. Además, el proyecto desarrolló un Programa Participativo de Monitoreo del Agua en La Chigua, con participación de comunidades de Iglesia y Jáchal. El esquema contempla mediciones en campo, trazabilidad de las muestras y análisis en laboratorios acreditados.

La seguridad también formó parte del balance. Vicuña informó que no registró fatalidades durante 2025 y que contabilizó un accidente registrable en más de 3,5 millones de horas trabajadas. Asimismo, el 100% de las nuevas incorporaciones recibió capacitación en salud y seguridad ocupacional.

Un proyecto todavía en etapa de desarrollo

Vicuña se constituyó a comienzos de 2025 como una sociedad conjunta 50/50 entre BHP y Lundin Mining, a partir de la integración de los proyectos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en San Juan y en la Región de Atacama, en Chile.

Por tratarse de un período previo a la producción, durante 2025 todavía no hubo regalías vinculadas a la producción de cobre ni exportaciones de concentrado. El reporte, en ese sentido, funciona como una referencia para medir la evolución futura de los principales indicadores de la compañía.

En febrero de 2026, Vicuña presentó una evaluación económica preliminar integrada para Josemaría y Filo del Sol. El cálculo contempla una inversión inicial cercana a US$7.000 millones y un desembolso total estimado en torno a US$18.000 millones a lo largo del desarrollo.

El proyecto también fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) bajo la figura de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo. La autorización contempla actividades de extracción, producción y exportación de cobre, oro y plata, además de exploración e infraestructura.

Para Josemaría, durante 2026 se avanzó también en obras vinculadas con el suministro eléctrico de la primera etapa, con una capacidad prevista de 260 MW. El plan incluye un nuevo transformador en Chaparro, ampliaciones en Nueva San Juan y Rodeo y una línea de 500 kV de aproximadamente 167 kilómetros entre Rodeo y Chaparro.

En Filo del Sol, el programa de exploración 2026-2027 contempla unos 55.500 metros de perforación diamantina, con hasta ocho equipos y pozos que en algunos casos superarán los 1.500 metros de profundidad.

El reporte incorpora además aspectos vinculados con el patrimonio cultural. Entre las iniciativas se encuentra un procedimiento específico para hallazgos fortuitos y la capacitación del personal. También se desarrolló un relevamiento tridimensional de Angualasto mediante herramientas digitales y tecnología de inteligencia artificial, cuyo cierre está previsto para 2026.

“Publicar estos resultados implica también asumir el compromiso de seguir midiendo y mejorando nuestro desempeño”, señaló Mark Sitter, en referencia al objetivo de utilizar el reporte como una herramienta de seguimiento.

En la misma línea, Ron Hochstein destacó: “La sostenibilidad tiene que formar parte de las decisiones que tomamos a medida que el Proyecto avanza y este reporte es una herramienta para medir y dar cuenta de ese desempeño”.

Para acceder al reporte completo, ingresá acá