
Residuos forestales: una iniciativa juvenil impulsa la producción de biocombustibles en Argentina
En el marco del Día Internacional de Cero Desechos, un proyecto educativo desarrollado en La Rioja propone transformar desechos de la actividad forestal en bioetanol. La iniciativa se inscribe en una lógica de economía circular y refleja el potencial de la innovación joven para generar soluciones energéticas con impacto ambiental y productivo.
Cada año, grandes volúmenes de residuos forestales se acumulan en distintas regiones del país sin un destino productivo claro. En muchos casos, estos desechos son eliminados mediante la quema, una práctica que genera emisiones contaminantes y profundiza el impacto ambiental.
En un contexto global donde la gestión de residuos se vuelve un eje central de las políticas ambientales, esta problemática expone la necesidad de avanzar hacia modelos más eficientes. La conmemoración del Día Internacional de Cero Desechos pone en foco este desafío, al tiempo que impulsa la búsqueda de soluciones innovadoras.
En este escenario, la posibilidad de transformar residuos en recursos cobra un valor estratégico, especialmente cuando se vincula con la generación de energía y el desarrollo local.
De la escuela a la innovación energética
Una de las iniciativas que refleja este cambio de enfoque es Bioenergy.LaR, un proyecto desarrollado en la provincia de La Rioja en el marco del programa Solve for Tomorrow, impulsado por Samsung.
La propuesta, liderada por el docente Gustavo Yaryura, plantea la producción de bioetanol a partir de residuos forestales. Este biocombustible renovable puede utilizarse como alternativa a los combustibles fósiles, contribuyendo a diversificar la matriz energética.
El punto de partida del proyecto es una problemática concreta: la acumulación de desechos derivados de la actividad forestal. Frente a esta situación, el equipo propone un enfoque basado en la reutilización y el aprovechamiento energético.
“Muchas veces estos materiales se consideran desechos y terminan acumulándose o quemándose, lo que genera contaminación ambiental. Sin embargo, si se los reutiliza de manera adecuada, pueden transformarse en recursos valiosos”, explica Gustavo.
Economía circular y desarrollo local
El proyecto se inscribe dentro de un modelo de economía circular, donde los residuos dejan de ser un problema para convertirse en insumos productivos. Este enfoque permite reducir el desperdicio y optimizar el uso de los recursos disponibles en cada territorio.
“Pensar en el aprovechamiento de estos residuos promueve una economía circular, donde se reduce el desperdicio y se aprovechan al máximo los recursos naturales disponibles”, señalan desde el equipo.
La iniciativa también abre la puerta a nuevas oportunidades económicas. En caso de escalarse, la producción de bioetanol a partir de residuos forestales podría generar empleo, impulsar cadenas de valor locales y contribuir a la seguridad energética.
Gustavo, quien acompañó al equipo hasta la final de la edición 2025 del programa, destaca que “permitirá reducir significativamente la cantidad de residuos forestales que hoy se desperdician o se queman, y transformarlos en una fuente de energía alternativa más sustentable y accesible”.
El rol de la educación en la transición energética
La experiencia en Solve for Tomorrow fue clave para estructurar el proyecto y dotarlo de mayor solidez técnica. A través del enfoque STEM, los estudiantes lograron integrar conocimientos de distintas disciplinas para abordar una problemática real.
“El programa nos permitió comprender que la innovación surge cuando se combinan conocimientos de distintas áreas para resolver problemas concretos”, explican.
El proceso incluyó etapas de investigación, validación y comunicación, elementos fundamentales para convertir una idea inicial en una propuesta con potencial de implementación.
En este sentido, la educación aparece como un motor central para la transición hacia modelos más sostenibles, al fomentar habilidades vinculadas a la ciencia, la tecnología y la resolución de problemas.
Jóvenes como agentes de cambio
Más allá del desarrollo técnico, el proyecto pone en evidencia el papel de las nuevas generaciones en la construcción de soluciones frente a los desafíos ambientales.
“Las grandes ideas nacen de situaciones cotidianas. Lo importante es animarse a observar, investigar y trabajar en equipo. Cada proyecto puede generar cambios positivos en el ambiente y en la sociedad”, concluyen desde Bioenergy.LaR.
Desde Samsung también destacan el valor de este tipo de iniciativas. “Replantear qué entendemos por ‘residuo’ es clave para avanzar hacia modelos más sostenibles. A través de Solve for Tomorrow, buscamos que los jóvenes puedan ver en esos desechos una oportunidad para innovar, como lo demuestra Bioenergy.LaR al transformar residuos forestales en biocombustible. Este tipo de proyectos refleja cómo la educación y la tecnología pueden impulsar soluciones concretas que combinan cuidado ambiental y desarrollo local”, comenta Laura Lenzi, responsable de Ciudadanía Corporativa de Samsung.

