Instituto Peruano de Economía: el FMI desaconseja la gran mayoría de cambios tributarios propuestos por el Gobierno para el sector minero

Instituto Peruano de Economía: el FMI desaconseja la gran mayoría de cambios tributarios propuestos por el Gobierno para el sector minero

En octubre de 2021, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) solicitó facultades al Congreso para legislar en materia tributaria con el objetivo de incrementar la recaudación. Para ello, buscó la asesoría del Fondo Monetario Internacional (FMI) en tres aspectos:

1 – La reforma del régimen fiscal minero.

2 – El aumento de los impuestos a los ingresos de las ganancias de capital.

3 – La aplicación del IGV a las importaciones de servicios digitales.

En respuesta a dicha solicitud, el FMI publicó un reporte técnico que desaconseja la mayoría de las reformas propuestas por el MEF relacionadas a la tributación minera, mientras que encuentra variados espacios de mejora sobre las otras medidas.

¿Perfeccionamiento del régimen fiscal minero?

En cuanto al régimen tributario minero, la propuesta del MEF comprendía el incremento de los montos mínimos aplicables para la determinación de las Regalías Mineras, el Impuesto Especial a la Minería (IEM) y el Gravamen Especial a la Minería (GEM), la modificación a los tramos de margen operativo para su cálculo y la deducibilidad de estos conceptos para efectos del Impuesto a la Renta.

El exministro Pedro Francke argumentaba que la carga fiscal de la minería en el Perú era menor que en otros países mineros como Chile, lo cual generaba un espacio para incrementar la recaudación sin perder competitividad.

Sin embargo las estimaciones del FMI encuentran que la carga fiscal de la minería en el Perú se ubica por encima de los regímenes evaluados de nuestros principales competidores de cobre a nivel mundial como Chile –el primer productor- y China, el tercer productor.

Régimen progresivo

El informe resalta que el régimen fiscal de la minería en el Perú es uno de los más progresivos entre sus pares, lo que significa que la carga fiscal se incrementa conforme los proyectos se vuelven más rentables. Esta característica resulta clave porque permite aprovechar los periodos de altos precios de los metales para incrementar la recaudación, sin perjudicar la competitividad del país como destino para inversión minera.

Adicionalmente, el FMI advierte que el régimen fiscal es solo uno de los factores que incide sobre la capacidad del sector para atraer inversiones de gran escala. Al margen de la carga fiscal, otros aspectos como la conflictividad social y el estado de desarrollo de la infraestructura.

El exministro Pedro Francke argumentaba que la carga fiscal de la minería en el Perú era menor que en otros países mineros como Chile, lo cual generaba un espacio para incrementar la recaudación sin perder competitividad.

Sin embargo las estimaciones del FMI encuentran que la carga fiscal de la minería en el Perú se ubica por encima de los regímenes evaluados de nuestros principales competidores de cobre a nivel mundial como Chile –el primer productor- y China, el tercer productor.

Camino incorrecto

El informe del FMI señala que la implementación del conjunto de medidas propuestas por el Gobierno incrementaría la carga tributaria del sector en el Perú en más de seis puntos porcentuales, ubicándolo en el tercio superior con menor competitividad fiscal entre los países mineros y muy por encima de nuestros principales competidores.

El FMI recomienda mantener el método de depreciación de las inversiones mineras y la depreciación inmediata de los gastos en exploración minera. Cambios en estos aspectos solo generarían beneficios limitados y temporales en cuanto a recaudación, y podrían afectar la competitividad minera al no considerar el alto nivel de riesgo asociado a las inversiones en el sector.

Producir e invertir para recaudar

Si el objetivo de política es incrementar los ingresos del Estado provenientes de la minería, la puesta en marcha de nuevos proyectos puede ser incluso más efectiva.

Atraer nuevas inversiones en periodos de precios altos sería incluso más beneficioso en términos fiscales. La progresividad del régimen tributario minero permite aprovecha las épocas de altos precios de los minerales.

En comparación con otros países de la región, el Perú se encuentra entre los países en los que más se incrementaron los ingresos fiscales provenientes de los recursos naturales, a pesar de la caída del volumen de la producción frente al 2019.

Impuestos a las ganancias de capital

Además de modificar el régimen fiscal minero, el MEF también planteó posibles modificaciones al régimen tributario aplicado a las ganancias de capital. En particular, propuso (i) elevar las tasas de impuesto a la renta de primera y segunda categoría, y (ii) gravar a las personas jurídicas domiciliadas con el impuesto a la renta a los dividendos, lo que no se hace actualmente. El objetivo de estas medidas no solo era aumentar la recaudación del Estado peruano, sino también mejorar la equidad de los regímenes tributarios.

Al respecto, el FMI encuentra que el régimen actual aplicado a las ganancias de capital es regresivo, es decir, aplica mayores tasas a las personas y empresas de menos recursos.

Propuestas alternativas

Las propuestas de cambios tributarios que planteó el MEF habrían tenido un efecto limitado sobre los ingresos fiscales al no trazarse objetivos claros y cuantificables sobre los problemas de fondo que ocasionan los bajos niveles de recaudación respecto a otros países.

La posibilidad elevar la recaudación a través de un mayor combate a la evasión requiere de un mayor aprovechamiento del potencial que ofrece la digitalización alcanzada por la administración tributaria a lo largo de los últimos años.

Así, SUNAT podría diseñar e implementar una política nacional que articule a diferentes instituciones públicas en una estrategia de lucha contra el incumplimiento basada en el uso de tecnologías de la información, ciencias de datos y en intervenciones provenientes de la economía del comportamiento.

Es necesario, entonces, que las reformas en ese sentido se orienten a ampliar la base de contribuyentes y no a seguir elevando la carga tributaria que asumen un número de reducido de trabajadores y empresas en el país.